La crisis no ha tardado mucho en convertirse en un argumento para la ficción televisiva. «La clase media, media baja y baja se está comiendo el marrón cuando la culpa es de los del pelotazo, de la especulación y de la poca vergüenza», enfatiza José Luis Moreno, que ha convertido en humor la difícil situación que atraviesan el común de los mortales con la comedia 'A ver si llego!' a fin de mes, se entiende. Neus Asensi y Miriam Díaz Aroca encabezan un reparto coral que tiene como protagonistas a los integrantes de un mercado de barrio y a los vecinos del mismo, todos con la misma lucha de tratar de hacer frente a las dificultades económicas.
«Da miedo estrenar algo en televisión porque estamos en un momento tremendamente competitivo», reconoce el director de producción de contenidos de Telecinco, Leonardo Baltanás. Y es que todas las cadenas están pendientes de la estrategia de los rivales para escoger la fecha de estreno de sus nuevas apuestas. La cadena de Mediaset optó por trasladar 'Aída' de la noche de los domingos, su horario tradicional, a la de los martes, y el cambio no ha perjudicado a la veterana serie. Ahora, la nueva producción de la factoría de Moreno se asiente en un lugar de honor, reservado para terminar la semana con humor. «Tenemos una enorme responsabilidad porque 'Aída' dio valor a la cadena, que fue valiente a la hora de apostar por este título que ha hecho feliz a mucha gente y se convirtió en un lexatín audiovisual, y nosotros pretendemos convocar la misma audiencia», mantiene el autor de producciones tan célebres como 'Aquí no hay quien viva', 'La que se nos avecina' y 'Escenas de matrimonio'. Las populares 'matrimoniadas', que sigue dando alegrías a Telecinco por su audiencia mayoritaria, se venden como rosquillas fuera de España, a 49 países, y el título que se estrena este domingo ya ha sido adquirido por Alemania, Portugal, Italia y Francia.
Costumbrismo
José Luis Moreno se apoya de nuevo en situaciones costumbristas o del sainete español para representar la vida en el mercado, aunque, según dice, este ambiente se podría trasladar a cualquier otro país. En San Cosme conviven propietarios, empleados, clientes y vecinos. Se verán situaciones alocadas, disparates cómicos que contrastarán con otras «de mucho romanticismo, sensibilidad y mucha vida porque para los protagonistas lo primero es la subsistencia económica, pero luego están sus sentimientos y eso es lo que hemos querido reflejar», destaca el productor y creador de la nueva comedia.
Además de la crisis, una gran amenaza se cierne en San Cosme: la iniciativa de una importante inmobiliaria que pretende cerrar el mercado para construir sobre el solar un centro comercial.
Las viviendas de los propietarios de los puestos, situadas encima del mercado, el bar que frecuentan los vecinos y clientes y otros comercios del barrio completan los principales escenarios, ubicados en un plató de 1.200 metros construidos.
Allí conviven Amparo (Neus Asensi), la ex mujer del pescadero y actual novia del frutero, una persona atractiva, fría, calculadora y manipuladora nata; Pepa (Díaz Aroca), la carnicera, coqueta, pícara y con mucho carácter; Fito (Juan Manuel de Lara), generoso y banachón, y Mike (Antonio Velázquez), un joven abiertamente bisexual, que sacan adelante la pescadería; o Joaquín (Agustín Jiménez), el frutero, un hombre chapado a la antigua, un inocentón del que se aprovecha constantemente Amparo.
En total son veintiocho intérpretes entre quienes figuran también Tina Sainz, Manuel Manquiña, Jordi Vilches, Frank Spano o Hugo Salazar, ex 'triunfito' que forma parte de los personajes más jóvenes del barrio.