El consejero de Industria, Javier del Olmo, ha puesto fin con su renuncia a año y medio de gestión marcada por su paso por el Puerto de Santander, entidad desde la que llegó al Gobierno de Cantabria con una lista de conflictos laborales tras de sí que han acabado por costarle hoy el cargo.
La carrera política de Francisco Javier del Olmo Ilarza en la Administración cántabra comenzó en 2003, cuando fue nombrado director general de Transportes, aunque sólo un año después el Gobierno PRC-PSOE decidió designarle nuevo presidente de la Autoridad Portuaria de Santander.
En sus años al frente del puerto, la gestión de Del Olmo estuvo marcada por desavenencias con algunos trabajadores, entre ellos, con el responsable de la Policía Portuaria, Antonio Martínez Sánchez, y un directivo, José Manuel Río Oyambre, por cuyo despido fue condenado por la Sala de lo Civil y lo Social del Tribunal Superior de Justicia de Cantabria .
Tras esta sentencia judicial, tanto el directivo como el jefe de la Policía Portuaria presentaron una querella contra Del Olmo por obstrucción a la justicia y prevaricación y que ha llevado a la Fiscalía a solicitar 3 años de cárcel y ocho de inhabilitación por estos delitos al hasta hoy consejero de Industria.
La decisión del Ministerio Fiscal se produce además el día en el que el Gobierno de Cantabria ha aprobado el decreto que regula una de las principales apuestas de legislatura de Javier del Olmo, la potenciación de la energía eólica en la comunidad autónoma.
Francisco Javier del Olmo Ilarza nació en Castro Urdiales el 17 de febrero de 1957. Es licenciado en Ciencias Biológicas por la Universidad del País Vasco y en Derecho por la Universidad Nacional de Educación a Distancia.
Su carrera profesional comenzó en 1982 en Renfe, donde ocupó los cargos de jefe de Personal, jefe de Mercancías y representante de la Dirección Corporativa de Relaciones Laborales.
Posteriormente, de 1987 y 1995, fue concejal de Urbanismo del Ayuntamiento de Abando y Ziérbana en Vizcaya, periodo en el que colaboró en la elaboración del Plan General de Ordenación Urbana del municipio, muy vinculado al desarrollo del Puerto de Bilbao.
La carrera política de Javier del Olmo continuó entre 1995 y 1998 en el País Vasco, como director general de Transportes del Gobierno vasco, secretario del Consejo de Administración de la Sociedad Gestora de la explotación del Metro de Bilbao y vocal de la Comisión de Precios de Euskadi, del Consorcio de Transportes de Vizcaya, del Consejo de Administración de Ferrocarriles Vascos o presidente del Instituto Vasco de Logística.
Entre 1999 a 2001 se ligó al Gobierno asturiano como director general de Transportes y Telecomunicaciones del Principado, consejero de las autoridades portuarias de Gijón y Avilés, redactor de la ley del Consorcio de Transportes de Asturias, presidente del Centro de Transportes de Oviedo y consejero del Centro de Transportes de Gijón.
Después de su paso por Asturias, Del Olmo regresó a su tierra en 2003 como director general de Transportes, cargo desde el que consiguió relanzar el Aeropuerto de Santander con la llegada de la compañía de bajo coste Ryanair.
Su gestión al frente de esta Dirección General de Transportes le llevó a la Presidencia del Puerto de Santander, en junio de 2004, y tres años después, en julio de 2007, a la Consejería de Industria y Desarrollo Tecnológico, a la que hoy ha renunciado.