Obesidad e hipertensión son dos «grandes epidemias del siglo XXI» que no dejan de escalar puestos en la lista de causas de muerte evitables. A ambas les declaró la guerra la Organización Mundial del Salud y el Ministerio de Sanidad, que ahora intensifica su batalla contra estos 'asesinos silenciosos'. La hará con las nuevas medidas anunciadas por el titular de Sanidad, Bernat Soria, para reducir el consumo de sal por debajo del umbral saludable marcado por la OMS y prevenir así la hipertensión arterial -que afecta al 35% de los españoles-, y la lucha contra la obesidad, en especial en la infancia, con uno de cada cuatro niños españoles con sobrepeso.
El ministro anunció estas medidas al inaugurar la III Convención NAOS (Nutrición, Actividad Física y Prevención de la Obesidad). Se trata de un plan de Acción para la Reducción del Consumo de Sal y Prevención de la Hipertensión Arterial -que contempla un estudio en profundidad de los contenidos de sodio de nuestros alimentos- y de un programa que quiere incentivar el consumo de fruta entre los escolares y potencia hábitos saludables.
Prevenir el exceso de peso en la infancia es una urgente necesidad a la luz de unos datos alarmantes, como que la prevalencia de la obesidad infantil es del 9,13%. Se quiere evitar que los críos obesos sean adultos obesos, con el consecuente aumento de costes sanitarios que comprometería la eficiencia del sistema público.
«La obesidad aumenta de manera sustancial el riesgo de padecer diabetes tipo 2, enfermedades cardiovasculares, hipertensión arterial, ciertos tipos de cáncer y otras enfermedades crónicas prevalentes en nuestra sociedad», señaló Soria. Tanto que «el exceso de peso se ha convertido en la segunda causa de mortalidad prematura y evitable después del tabaco».
Para batallar contra la obesidad en la infancia se pondrá en marcha un programa de promoción del consumo de frutas y verduras en colegios auspiciado por la Comisión Europea y denominado 'Fruta en la escuela'. Contempla la distribución gratuita de frutas y verduras en los colegios durante el próximo curso escolar junto a «medidas educativas que refuercen la importancia de consumir estos alimentos y un programa de evaluación y seguimiento que permita analizar su eficacia y proponer su continuidad».
El plan contra la hipertensión quiere reducir el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares como la isquemia cardiaca y la enfermedad cerebro-vascular, muy relacionadas con la hipertensión y con la ingesta de sodio. El primer paso en la batalla contra la hipertensión es «conocer el consumo medio de sal en España y sus principales fuentes», precisó Soria.