Las Facultades de Medicina pueden incrementar hasta 7.000 el número de plazas para estudiantes de esta rama, tal como demandó el ministro de Sanidad cuando presentó el documento sobre necesidades de especialistas médicos. Ahora bien, esta petición «es imposible realizarla de la noche a la mañana», es decir, durante el próximo curso académico 2009-2010, como pretendía Bernat Soria. Si acaso, podría llevarse a cabo en el curso siguiente, siempre que los 34 centros universitarios que imparten la carrera dispongan de una inversión mínima de 60 millones de euros, unos recursos 'necesarios'.
Ésta es la postura oficial de la Conferencia Nacional de Decanos de Facultades de Medicina, que evaluó entre los 60.000 y los 90.000 euros el coste medio que supone formar a un médico durante sus seis años de carrera. Elevar las plazas anuales a 7.000 (el presente curso el numerus clausus se elevó a 5.821), implicaría, a la baja, multiplicar por mil los costes de las nuevas incorporaciones, luego, como mínimo, sería necesaria una inversión de 60 millones de euros, gran parte de la cual estaría destinada a la financiación de nuevo profesorado, docentes de plazas clínicas vinculadas, mejoras en los laboratorios y disposición de mayor número de hospitales para prácticas, entre otros recursos humanos y materiales. Además, este aumento en el número de alumnos llevaría implícito un incremento en el porcentaje de gasto del PIB destinado a Sanidad desde las CCAA y el ministerio.
Joaquín García-Estañ, presidente de la Conferencia de Decanos y decano de la Universidad de Murcia, precisó que «no faltan médicos, sino especialistas», algo que compete al Sistema Nacional de Salud. Subrayó que las Facultades de Medicina, en los últimos tres años, han hecho un gran esfuerzo incrementando en un 30% las plazas, sin que las administraciones central y autonómica hayan elevado los recursos de financiación.
Arguyó, además, que la carencia de determinados especialistas no se soluciona elevando el número de plazas universitarias, sino «incentivando a los médicos para que escojan esas plazas MIR». En los últimos cuatro años se han quedado sin cubrir mil plazas de médicos de familia.
A su juicio, debe existir un 'ajuste' de las plazas universitarias de Medicina y de entrada al MIR. La tesis de los decanos es que «hay médicos de sobra, lo que faltan son especialistas y una ausencia de regulación de distribución de las plazas MIR». «Si hacen falta médicos de familia, no podemos permitir que se queden plazas libres», argumentan. Y abogan por que los responsables sanitarios 'incentiven' a los estudiantes para que elijan esas plazas, toda vez que muchas se quedan libres en el MIR porque no las eligen los universitarios.
Si algo dejaron claro es que «se necesita una reorganización del sistema sanitario», pero la solución no pasa por «crear de la nada Facultades Medicina», toda vez que, en el futuro, podrían convertirse en una fábrica de parados. Si se aprueban los estudios de medicina en otras seis Facultades que lo tienen solicitado, «nos convertiríamos en el primer país del mundo» en este ámbito, cuando, en opinión de los decanos, «no son necesarias tantas Facultades para formar médicos».