La Organización Mundial de la Salud (OMS) calificó de «situación grave, imprevisible y con potencial pandémico» la aparición de un nuevo virus de gripe porcina en México que se puede transmitir entre humanos. Por el momento, hay 26 muertos confirmados y al menos ocho personas infectadas en Estados Unidos, aunque el organismo de las Naciones Unidas eleva la cifra de fallecidos a 60. «Es una situación grave que tiene que ser seguida de cerca», advirtió la directora general de la organización, Margaret Chan. Por el momento, la gran mayoría de los países latinoamericanos han reforzado la vigilancia de sus fronteras, tanto aéreas como terrestres.
La evolución es «imprevisible», agregó Chan, poniendo énfasis en que el virus de origen animal «tiene claramente un potencial pandémico en la medida en que afecta a seres humanos». Ante esta situación, los países no afectados deben «aumentar su vigilancia», pidió esta experta en epidemias.
En la misma línea, los responsables del Centro de Control y Prevención de Enfermedades (CDC) de EE UU advirtieron ayer de que, pese a que sólo se han detectado ocho casos de gripe porcina en el país, el virus se propaga fácilmente y no se podrá contener. «Hay que estar preparados para lo peor. La situación es muy grave y estamos muy preocupados», dijo la directora en funciones de salud pública del CDC, Anne Schuchat.
Schuchat manifestó que la grave situación que vive hoy en día México se podría trasladar rápidamente a Estados Unidos, dado que este nuevo virus de la gripe porcina se contagia con mucha facilidad, como otras cepas de gripe, y es imposible contenerlo. «Seria fantástico poderlo contener, pero no creo que podamos», dijo Schuchat, quien reconoció que está ya extendido en varias comunidades.
Alerta mundial
Las autoridades sanitarias mundiales activaron el viernes la alerta después de que se registraran 26 fallecimientos, quizá incluso unos 60, por un virus de la gripe porcina en México, donde casi 1.000 personas se encuentran bajo observación. El nuevo virus de gripe porcina pertenece a la cepa A/H1N1, que ha mutado «en genes nunca hallados anteriormente», según el organismo de Naciones Unidas. Estas características, además del hecho de que la enfermedad afecta a una franja de edad poco habitual, «jóvenes adultos con buena salud», han movilizado a los organismos internacionales.
Chan acortó una visita a Estados Unidos para regresar a Ginebra a fin de coordinar la gestión de la situación de emergencia desde la sede de la organización.
El viernes se decidió enviar una misión de expertos a México y ayer por la tarde se convocó un «comité de emergencia» que reúne a expertos internacionales por videoconferencia para analizar la situación. La directora de la OMS también se ha comprometido a colaborar estrechamente con científicos estadounidenses para determinar «cómo se propaga el virus» y «de qué forma se transmite».
«La situación evoluciona muy rápido», recalcó la doctora Chan, aunque ha hecho hincapié en que por el momento la OMS no dispone de «ninguna información sobre brotes similares en otras partes del mundo». «Es importante llegar al fondo de este asunto lo antes posible. La rapidez es importante, la peritación es importante, y nos ocupamos de las dos a la vez», aseguró Chan, quien antes de ser jefa de la OMS destacó por su firme reacción ante una epidemia de gripe aviaria que causó ocho muertos en Hong Kong en 1997. La OMS está muy preocupada sobre todo porque los cerdos son considerados «crisoles» ideales que pueden originar una cepa muy virulenta para las personas al combinar los materiales genéticos de la gripe porcina y los de la gripe aviaria. Por de pronto se ha confirmado que algunos de los casos de México y EE UU eran «genéticamente idénticos», recordó Chan.
Para la OMS, el tiempo apremia porque la enfermedad ya comenzó a propagarse geográficamente. De las 20 muertes confirmadas, 13 han ocurrido en Ciudad de México, cuatro en el estado de San Luis Potosí (centro), dos en Baja California (noroeste) y una en Oaxaca (sureste).
Sin obedecer
En contra de lo que se había anunciado, la población no será vacunada para prevenir el contagio porque no hay ningún medicamento «que brinde protección, al tratarse de un virus diferente», según el ministro de Salud de México, José Ángel Córdova. Sin embargo, el Gobierno asegura que cuenta con un millón de dosis de un antiviral específico que ya se está aplicando a los enfermos. Según Córdova, el mal se generó por un nuevo virus «de la influenza porcina que en 1976 y 1988 dio algunos casos aislados en Estados Unidos» y probablemente provino de Europa o de Asia. Desde alguna de estas zonas del mundo el virus «mutó y fue transportado por un individuo y después empezó a reproducirse», explicó Córdova. La gripe porcina, un virus gripal de tipo A, puede expandirse de manera muy rápida.
En la Ciudad de México y alrededores se suspendieron el viernes todas las clases -posiblemente también durante toda la próxima semana, según Córdova- y se cerraron museos y teatros. También se decretó que los dos partidos de la liga mexicana de fútbol del domingo en Ciudad de México se disputen sin público y se anularon centenares de eventos. El Gobierno aconseja a la ciudadanía de que no utilice el transporte público ni acuda a lugares concurridos, especialmente cerrados, aunque la noche del viernes muchos jóvenes mexicanos hicieron oídos sordos a las advertencias.
Las autoridades capitalinas aseguran que estos establecimientos son los más propicios para las infecciones teniendo en cuenta, además, que las edades de los fallecidos fluctúan entre los 20 y los 40 años, como la de la mayoría de los clientes. Ante esta alerta, otros siete países americanos -Nicaragua, Perú, Chile, Costa Rica, Brasil, Canadá y Colombia- adoptaron el viernes medidas de prevención para evitar el ingreso de la epidemia a sus territorios, entre ellas la vigilancia estricta de cargas, equipajes y seguimiento de casos sospechosos en aeropuertos, pasos fronterizos y puertos.