Tres años después de la presentación de su disco 'Mujeres' en la Sala Argenta del Palacio de Festivales, la artista vuelve a ponerse en contacto con esta tierra para prestar su colaboración con este suplemento. Casada con el torero Javier Conde y madre de dos hijos, reside en Málaga, donde se siente «muy feliz», pero sus raíces más profundas están en su Granada natal.
Estrella profundiza de manera poética en las razones para elegir el Albaicín como su rincón favorito, donde se perdería en un atardecer y donde cantaría y bailaría unas bulerías del Albaicín, con denominación de origen. Al margen de ser el sitio donde nació «es mi rincón predilecto por la presencia del agua, por su sonido y por su conexión con la naturaleza, a pesar de encontrarse hundido en un valle bajo la falda de la Alhambra formando un auténtico laberinto de pasajes y callejones que siempre tratan de sorprender consiguiendo la sorpresa en toda su plenitud». No lo duda: «Siempre llevaré en mis genes el Albaicín».
Se trata de un antiguo barrio musulmán de Granada y, sin duda, un maravilloso lugar para visitar. La Unesco lo declaró como Patrimonio Cultural de la Humanidad y en él se puede apreciar un trazado urbano perteneciente a la época nazarí. Un recorrido sugerente arranca a partir de la Puerta de Elvira, donde se podrá acceder a la cuesta de Alhacaba para contemplar las murallas de la Alcazaba Cadima. El recorrido finaliza en la iglesia de San Salvador.
Sus calles son testigos de las diferentes personas que han vivido en ellas y se puede apreciar una interesante mezcla de culturas, formada con el pasar de los años. Desde este barrio, se pueden disfrutar de paisajes y vistas de la Alhambra, de la ciudad y de la Vega Granadina.
En el Sacromonte se encuentran sus singulares cuevas en las que los gitanos celebran sus fiestas flamencas de canto y baile todas las noches; sin duda, una tradición que se viene desarrollando desde hace ya muchos años atrás.
El debut de Estrella como cantante tuvo lugar, con tan sólo 16 años en la Gala de presentación de los Campeonatos de Esquí Alpino de Sierra Nevada. Estrella ha cantado con grandes figuras tales como Chano Lobato. Además de sus grabaciones, ha participado en bandas sonoras de películas tales como 'Sobreviviré', con unas sevillanas, o 'Volver', de Pedro Almodóvar, con el tango del mismo nombre, de Carlos Gardel.
Uno de sus espectáculos más logrados fue estrenado en el Teatro Español de Madrid en octubre de 2005. Bajo el nombre de 'Estrella 1922', la cantante recreaba en el escenario la noche del Primer Concurso de Cante Jondo celebrado en la Alhambra de Granada en 1922.
Pero el embrujo de su barrio granadino queda recogido en su último trabajo discográfico en una zambra exquisita y plena de la música y la morería que inyecta el veterano Grupo de Laúdes del Albaicín.
Estrella Morente tiene otras pasiones o debilidades como la comida («me vuelve loca el puchero»), la cerveza («me priva»), la película 'La lista de Schindler' de Spielberg, su afición por la pintura, el personaje de Santa Teresa de Calcuta y se queda con la frase de su padre, Enrique Morente, 'el Picasso del flamenco': «Estamos vivos de milagro».
'El ruiseñor de la Alhambra' reconoce que su principal defecto es el olvido: «Soy muy despistada, bastante anárquica. Necesito que alguien me lleve la agenda». La cantaora tiene buenos recuerdos de sus dos actuaciones en Santander, la primera vez en el Teatro de Caja Cantabria, cuando todavía no había publicado su primer disco 'Mi cante y un poema', y más recientemente, en 2006, en la Sala Argenta del Palacio de Festivales.
Estrella Morente en una puerta histórica del Albaicín. JOAN TOMÁS