Los entrenamientos de algunos profesionales cántabros son estos días algo menos monótonos que de costumbre. Ángel Madrazo (Caisse d'Epargne), Vidal Celis (Barbot) y Fran Ventoso (Carmiooro) salieron ayer de casa vestidos de ciclistas, con las babuchas puestas y dispuestos a meterse unas horas de entrenamiento. Pero también dispuestos a ver buen ciclismo. Ángel Madrazo partió desde su casa de Santander y se dirigió directamente a Miengo, donde ayer empezó la tercera etapa. Llegó y comenzó a saludar. Estrechó la mano de un par de guardias civiles, de varios moteros, del 'speaker' de la prueba, José Antonio Sañudo; de varios directores deportivos y del mismísimo director general de la carrera, Mariano Linares. Y como no, se acercó a saludar a sus colegas de profesión. 'Cipri', como se conoce al corredor de La Albericia, se lo pasó en grande luciendo su maillot de Caisse d'Epargne por el aparcamiento de la playa de Cuchía reconvertido ayer en el punto de encuentro de esta tercera jornada. Pero hoy supongo que se lo va a pasar mucho mejor. El bueno de Ángel, recuperado totalmente ya de ese accidente de tráfico sufrido hace un mes, va a hacer hoy la misma etapa que el Circuito ha preparado para sus sufridos ciclistas: Agua de Solares-Fuente del Chivo. Dice que saldrá una hora y media antes que los protagonistas y que su padre estará en la cima del Chivo esperándolo con ropa de cambio y un coche. De todas maneras, tiene mucho mérito lo de 'Cipri'.
También se acercó por la salida de ayer, aunque de forma más discreta, el corredor de Valles Vidal Celis. Luciendo el jersey del Barbot, también saludó a compañeros de fatigas y a algunos que ya no saben lo que es fatigarse como Herminio Díaz Zabala.
Pero lo que sin duda dieron más color a la línea de salida fueron los cerca de 50 chavales que se acercaron para ver a que huele esto de las dos ruedas. Pidieron autógrafos y poncheras a los corredores y gorras y caramelos a las azafatas. Sólo querían que alguien les hiciera un poco de caso. Y como no podía ser de otra manera, José Emilio 'Chemy' Pelayo, ejerció como anfitrión e hizo que los niños y niñas posasen junto a Juan Luis Negueruela, primer clasificado de los cántabros hasta ayer.
Y si la salida estuvo movida ayer, la subida a Carmona fue otro punto de encuentro. El profesional Fran Ventoso (Carmiooro), se hizo la subida con Vidal Celis. En la cima echó pie a tierra y tras saludar a los muchos conocidos que allí había, se desgañitó animando a sus compañeros del equipo italiano. Kilómetros después, el ciclista de Salces, ataviado con un chaleco -no vaya a ser que le deje marca el maillot- vio pasar al pelotón del Circuito desde el jardín de su casa de Vargas.
Esto no es todo. El Circuito 2009 ha estado plagado de visitas de gente del ciclismo desde su despegue. Manolo Saiz fue testigo de excepción de las dos primeras etapas de la prueba. Se montó en el coche del Cueva El Soplao, con su gran amigo Juan González al volante y vivió la carrera desde un coche de los que llevan bicis arriba. Cuanto ha tardado. También el actual seleccionador español absoluto, José Luis de Santos, ese que ganó esta prueba hace 19 años el Circuito, no ha faltado a su cita con el Circuito. De Santos llegó el jueves y vio la etapa que acabó en Ramales y ayer, con su jefe (el presidente de la Federación Española, Carlos Castaño), sentado a su lado, también disfrutó de un día soleado y de buen ciclismo.