El homenaje a Juan Luis Arsuaga, paleoantropólogo y codirector del equipo de investigación de la Sierra de Atapuerca; la presencia de catorce expertos nacionales e internacionales que ofrecerán diversas visiones y aportaciones sobre el mundo prehistórico; y la celebración complementaria, ya en otoño, del segundo Seminario-taller de Prehistoria configuran los ejes y factores más importantes del veterano Ciclo de Conferencias sobre Prehistoria de Puente Viesgo. Una cita tradicional organizada por la Sociedad Prehistórica de Cantabria que se desarrolla en Puente Viesgo, junto con el citado Taller destinado a Jóvenes Investigadores.
El motivo que vertebra este XIX ciclo radica en el el 30 aniversario del inicio de las excavaciones en la sierra burgalesa.
A la figura de Arsuaga, el protagonismo de esta decimonovena edición se centra en Miguel Angel García Guinea, el investigador cántabro que será homenajeado durante el taller de otoño que se abordará bajo el epígrafe 'El fin de los tiempos paleolíticos en Cantabria: 40 años después de la cueva del piélago (1969-2009)'. Juan Muñiz, director de la Obra Social de Caja Cantabria, entidad que desde hace casi dos décadas respalda este ciclo, y José María Ceballos, presidente de la Sociedad Prehistórica, presentaron ayer las señas de identidad de esta XIX edición, que cada verano se celebra en el balneario de Puente Viesgo, con el apoyo de la Consejería de Cultura del Gobierno de Cantabria.
María Soledad Corchón, catedrática de prehistoria de la Universidad de Salamanca y directora de las excavaciones de Las Caldas, inaugura hoy, día 1 de julio, con su ponencia sobre 'la aplicación de las nuevas tecnologías' este ciclo que se prolongará hasta el 30 de septiembre.
Echegaray, en el cierre
En la clausura será Joaquín González Echegaray, referente obligado en el ámbito de la investigación y director del Instituto para Investigaciones Prehistóricas, quien cierre las ponencia con su interrogante '¿Bisontes o ciervos?'
Cada miércoles, a las ocho de la tarde, participarán destacados prehistoriadores españoles y de otros países, entre ellos el propio Arsuaga; los franceses Jean Clottes, homenajeado el año pasado, y Jean Plassard, experto en arte rupestre y propietario de la cueva de Rouffignac.
Ceballos presentó las actividades del ciclo y el taller destinado a dar a conocer la labor que en esta materia realizan jóvenes investigadores de la Universidad de Cantabria y del entorno de la región.
Tanto Muñiz como Ceballos subrayaron que el origen de este ciclo son las conferencias que empezaron a organizar hace 19 años guías de las Cuevas del Castillo, en Puente Viesgo, para difundir el centro de arte rupestre «más importante de Europa». De ahí que la actividad se mantenga en Puente Viesgo, localidad que acoge la que para Ceballos es «la cueva madre de todas las cuevas».
Sobre Atapuerca
El próximo día 22 tendrá lugar el homenaje a Juan Luis Arsuaga, quien además de recibir una placa conmemorativa, impartirá una ponencia sobre el desarrollo de Atapuerca.
En el ciclo participarán también González Echegaray, y cinco catedráticos de Prehistoria de diversas universidades españolas: Ignacio Barandiarán (País Vasco), Corchón (Salamanca), Pilar Utrilla (Zaragoza), Carmen Olaria (Castellón) y Manuel González Morales (Cantabria).
Asimismo, intervendrán expertos prehistoriadores como Marcos de la Rasilla (codirector de las excavaciones de la Cueva del Sidrón), Pedro Cantalejo (director y conservador de la Cueva y el Museo de Ardales), Alfonso Millara (encargado de las Cuevas del Oriente de Asturias) y Roberto Ontañón (codirector de las excavaciones de la Cueva de La Garma).
El veterano pintor Joaquín Vaquero Turcios, miembro de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, cerrará la nómina de ponentes con una intervención sobre los motivos que llevaron a nuestros antepasados a pintar en las cuevas. A finales del pasado año, la Sociedad Prehistórica de Cantabria celebró un curso en el que a lo largo de siete sesiones teórico-prácticas, una veintena de asistentes pudieron conocer de jóvenes investigadores sus métodos de trabajo en torno a la vida cotidiana en la prehistoria.