López de Uralde ha explicado en el encuentro "Hacia una nueva política energética europea" de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP) que las emisiones de CO2 se han multiplicado por tres en la última década, pese a que en la cumbre de Río de Janeiro de 1992 varios jefes de Estado se comprometieron a combatirlo.
Por ello, el director de la ONG ha lamentado que aunque ahora se habla más de cambio climático y existe una preocupación en torno a este fenómeno, no sólo no está mejorando, sino que se está agravando.
López de Uralde ha indicado que la entrada de China y la India en la economía mundial es una de las causas de esta situación, pero ha recordado que Estados Unidos, Europa y Rusia han son los responsables del 70 por ciento de las emisiones atmosféricas históricas.
Respecto a la ligera reducción tanto del consumo de energía como de la emisión de gases que se ha producido este año, el dirigente ecologista ha señalado que no se trata de una tendencia significativa, ya que se debe a la crisis y no responde a un cambio estructural real.
El director de Greenpeace España ha instado a tomar medidas de manera urgente para reducir la alta concentración de CO2 que hay en la atmósfera que, incluso, está colapsando los sumideros naturales -como océanos y bosques- que cada vez lo absorben en menor cantidad.
Además, ha subrayado que si hoy mismo se detuvieran las emisiones, la temperatura global todavía aumentaría en cuatro grados debido a la inercia del cambio climático y el CO2 acumulado.
López de Uralde ha mostrado su preocupación por el lento avance de las políticas contra el cambio climático y ha criticado a los gobiernos que participaron en la última reunión del G8 por haber asumido el compromiso de reducir en un 80 por ciento las emisiones para el año 2050 sin establecer objetivos intermedios, con lo que han dejado la decisión "para los que vengan después".
También ha asegurado que España tiene un potencial en las energías renovables "espectacular", por lo que ha considerado que el se debería ir "mucho más allá" en los objetivos ahora sumidos para alcanzar el uso al cien por cien de energías "limpias".
Así, ha recomendado que se intensifiquen las políticas sobre eficiencia energética, como por ejemplo condicionando las ayudas a la industria automovilística a la adopción de tecnologías de ahorro.