Parecerá exagerado, pero soy de las que cree que la eficacia política se debe medir por la capacidad que tienen los equipos de gobierno para poder resolver problemas. Hechos son amores y no buenas razones, dice el refrán. A hechos me voy a referir. Cuando el Partido Popular en Reinosa ganó las pasadas elecciones municipales, sin obtener la mayoría absoluta, sabía que iba a tener que hacer un esfuerzo añadido y que la legislatura sería dura pues se respiraba en el ambiente mucho resentimiento.
Para justificar su moción de censura, nos acusan de que no damos participación al resto de fuerzas políticas. Los hechos demuestran lo contrario.
Durante dos años, siempre hemos estado abiertos al diálogo y al acuerdo con todos los grupos de la oposición y hemos gobernado consensuando nuestras propuestas unas veces con IU y en otras ocasiones con el grupo socialista. Tan sólo el grupo regionalista, se enrocó en la estrategia del 'no a todo'.
Los firmantes de la moción hablan de «sentimiento de ingobernabilidad». A los hechos me remito: el Ayuntamiento de Reinosa funciona plenamente, gestionando los recursos de manera eficiente, prestando nuevos servicios municipales de calidad, pagando a los proveedores puntualmente, las cuentas están saneadas y no se puede decir que el Ayuntamiento está paralizado cuando se reciben subvenciones, cuando hay proyectos en marcha, y cuando hay mucho trabajo silencioso y constante, aunque menos visible, atendiendo a los problemas diarios de los vecinos. Los modos de ser y de hacer son muy distintos ahora que entonces y los reinosanos han sido los beneficiarios de ese cambio. Por lo tanto, el panorama que quiere dibujar la oposición para justificarse, dista mucho de ser el real de esta ciudad y presentar la moción de censura con los argumentos con que lo hizo demuestra que tenía una finalidad exclusivamente destructiva.
Es un hecho que la moción supone el «triunfo del pacto regional» con el apoyo de IU pues aunque hubiera primado el pacto regionalista, sin este grupo minoritario, no hubieran logrado lo que ya han conseguido, que es desbancar al PP. Todos saben que cuando IU ha pactado con el PSOE en otros ayuntamientos, finalmente ha sido esta última formación la que ha rentabilizado en votos el pacto, fagocitando a una Izquierda Unida cada vez más mermada. ¿Quizás el señor Carrera, al grito de «sálvese quien pueda», busca un futuro más prometedor y rentable en el PSOE a costa de sacrificar a Izquierda Unida?».
Otro hecho: el grupo socialista, con el señor Blázquez a la cabeza, conoce muy bien por experiencia a quien se une, ya que fue él el primer concejal en dimitir durante la legislatura pasada por los enfrentamientos con el señor Barrio, y seguro que será el primero en mostrar la discordia. Y si no, busquen en la hemeroteca o en las actas de los plenos los piropos que se dedicaron el uno al otro. El señor Blázquez nos acusa de falta de diálogo. ¡Y se atreve a decirlo la persona que desde hace 6 meses ha sido incapaz de dialogar ni de coger un teléfono a sus propios correligionarios! De hecho, no han contado con él para formar parte de la nueva ejecutiva socialista. ¿Qué buscaba el señor Blázquez con la moción y a quién realmente quería hacer daño? ¿Al PP o a su propio partido?
La moción ha tenido también un claro trasfondo ligado a intereses personales, partidistas e incluso urbanísticos del partido regionalista. Refiriéndonos en primer lugar al candidato, será bueno que explique a los reinosanos en virtud de qué acuerdo o permuta obtiene la alcaldía hoy. ¿Qué nos tendrá que decir el señor Barrio respecto del concejal que como ha reconocido él mismo, le 'ayudó' en las fiestas mateas del año 2006, y que luego le acompañó en su lista electoral? Lo que yo sé del señor Viñas es que su currículum personal incluye, además de la honrosa condición de haber sido guardia civil, la no menos honrosa de ser promotor inmobiliario y político, por cierto ambas casi simultáneas, ya que juró el cargo de concejal un sábado y al lunes siguiente le hicieron consejero delegado de una empresa inmobiliaria. No es superficial aclarar que dicha empresa tiene varios asuntos pendientes de resolver, entre ellos un litigio con el Ayuntamiento de Reinosa referido a un edificio con irregularidades urbanísticas.
El ahora regionalista señor Linares rubricó una tribuna en EL DIARIO MONTAÑÉS del pasado sábado, expresando que el Ayuntamiento está paralizado porque no tiene presupuesto aprobado este año, y además me exige respeto a mí. Aprovecho estas líneas para aclararle al señor Linares que el grupo regionalista al que ahora pertenece estuvo tres ejercicios sin aprobar los presupuestos de los cuatro años que tuvo la legislatura. Nosotros, de dos años gobernando, los dos fueron con presupuesto aprobado. Y me pide respeto precisamente el señor Linares, que, sin educación ni moderación alguna, en un pleno municipal y a voces me ordenó que me callase. Aunque lo pertinente hubiera sido expulsarle, lo toleré tomándolo como un 'achaque'.
Me siento muy orgullosa y honrada por ser la primera MUJER alcaldesa de Reinosa y quiero pensar que este hecho no ha sido una dificultad sino una ventaja. Sin duda, he cometido errores, pero lo que nunca ha habido son intereses personales por mi parte. Aunque gobernar en minoría es complicado, los hechos han demostrado que ha sido posible hasta ahora. Y en tanto en el gobierno como en la oposición mi compromiso será el mismo que juré con mi cargo: trabajar por el bien de esta ciudad. Hoy en Reinosa hay tranquilidad política, hoy Reinosa funciona y eso me da derecho a preguntar lo que también se preguntan los reinosanos: ¿Qué se escondía detrás de esta moción y cuáles han sido los motivos reales que les han llevado a unirse?
Nada a día de hoy justifica la presentación de esa moción de censura y los electores, estoy segura, les pasarán factura por ello.