La alta dirección de la multinacional japonesa Bridgestone ha informado que, en diciembre de 2010, cerrará definitivamente la planta de producción de neumáticos para furgonetas en la fábrica de su propiedad en Puente San Miguel. De llevarse a cabo esta medida, entre 200 y 250 trabajadores de la planta de Cantabria, de los 613 que actualmente integran la plantilla, perderán su puesto de trabajo, estimándose que, indirectamente, desaparecerán casi el doble de empleos.
Bridgestone hizo saber esta noticia al Comité de Empresa Europeo de la firma, que fue reunido con este fin, el pasado viernes, día 2 de octubre, en Bruselas. El Comité Europeo de Bridgestone (que agrupa todas las fábricas del Continente) lo integran, por España, sindicalistas de CC OO, UGT y del sindicato vasco ELA-STV. En este comité europeo se encuentran representantes de las tres plantas de producción que la firma tiene en nuestro país, mediante un comité intercentros que integran los sindicatos UGT, CC OO, ELA-STV, y USO, el Comité de la planta de Puente San Miguel lo forman UGT (9), CC OO (7) y USO (1). Reafirmando el habitual silencio hacia el exterior, que define a la empresa nipona, toda la información que trascendió ayer sábado, se ha conocido a través de algunos sindicatos, especialmente de USO y ELA (sindicato con implantación en el País Vasco).
La importancia de este hecho propició que ayer sábado, se desplazara desde Madrid, a Torrelavega, José Vía, secretario confederal de acción sindical de esta formación, a nivel nacional, quien mantuvo una primera reunión con el secretario comarcal, Justino Sánchez Gil, y con el representante de USO en la planta de Bridgestone en Puente San Miguel, José Enrique Gómez Sánchez.
Fuerte impacto económico
Según trascendió ayer, a través de ELA, presente en la reunión de Bruselas, la alta dirección de Bridgestone les informó que había tomado «una decisión corporativa: no construir ninguna cubierta de camioneta en la planta de Puente San Miguel, a partir de diciembre de 2010». Según esta misma fuente sindical, confirmada por USO, «según anunció la dirección de la multinacional japonesa, la decisión ya estaba, definitivamente, tomada».
Comunicaron que los detalles de este cierre, que supondrá un fuerte impacto negativo para el empleo en Torrelavega y su comarca más inmediata, le serán comunicados directamente al Comité de Empresa de Bridgestone en Puente San Miguel, «donde se negociará el cierre». Será la única de las tres plantas de la multinacional en España (Burgos, Basauri-Usánsolo y Puente San Miguel) donde se tome esta medida de reducción del empleo. Solamente la planta vizcaína de Basauri-Usánsolo tendrá un expediente de extinción de empleo para 25 trabajadores que, al contrario de lo que ocurrirá en Cantabria, serán recolocados en el País Vasco.
De los 200 o 250 trabajadores que, si no se remedia, irán al paro, en la planta de Puente San Miguel, el 90% de ellos son hombres con una edad media de 30 años. El impacto negativo que en la economía, el consumo y el empleo tendrá esta medida afectará de lleno a Torrelavega.
Un reguero de pólvora
La noticia del cierre de esta línea de producción corrió ayer por la fábrica como un auténtico reguero de pólvora. A pesar del mazazo que suponía la noticia, los trabajadores que ayer estaban activos en alguno de los tres turnos de la fábrica, carecían de información.
La planta de Bridgestone en Puente San Miguel tiene actualmente una plantilla de 613 trabajadores. Las producción se han ido reduciendo a lo largo de las dos últimas décadas, de manera que, actualmente, sólo fabrican neumáticos para furgonetas y tractores. Después de la decisión tomada por Bridgestone sólo estará activa la línea de neumáticos para uso agrícola.
Uso se moviliza
El único sindicato al que ayer tuvo acceso este periódico para contrastar esta noticia, fue la Unión Sindical Obrera, que mantuvo una reunión de urgencia por la mañana. Al término de la misma José Vía y Justino Sánchez Gil, manifestaron «su rechazo total al cierre de la línea de neumáticos de furgoneta sin un nuevo producto alternativo. Demandamos un plan industrial para la planta de Puente San Miguel que mantenga el nivel de empleo actual», dijeron. Igualmente implicaron en este objetivo a las fuerzas políticas e institucionales de Cantabria: «Es necesario que de forma inmediata las autoridades regionales tomen cartas en este asunto y defiendan el empleo y el nivel de producción de esta planta». Igualmente hicieron un llamamiento al resto de los sindicatos, «para lograr la unidad sindical, como medio indispensable para evitar el cierre de esta línea, hecho que de producirse supondría un varapalo importante no sólo a los directamente afectados sino a toda la comarca. Exige USO que exista «transparencia informativa del comité de empresa europeo hacia los trabajadores y la ciudadanía de la comarca y de de Cantabria en el desarrollo de este conflicto».