Otra comedia romántica sobre guerra de sexos al canto, una fuente de divertimento cinematográfico sin freno. 'La cruda realidad' enfrenta a Katherine Heigl y Gerard Butler, dos sex symbols de última hornada. Ella encarna a una productora televisiva bastante negada en las cosas del amor en busca de su príncipe azul. El protagonista de '300' interpreta a un molesto compañero de trabajo con ganas de bronca, obsesionado con abrir los ojos a las mujeres, que vean la realidad y que admitan que los hombres tienen otras historias en la cabeza. Evidentemente, la enemistad inicial entre los dos protagonistas del tinglado se tornará otra cosa a medida que el cacao avanza.
'La cruda realidad' es la última obra de Robert Luketic, director de títulos como 'La madre del novio', 'El chico de tu vida' o 'Una rubia muy legal'. Un experto en el tema, vamos. «Empezamos a darnos cuenta de que los hombres y las mujeres son diferentes, y es alentador mostrar en una película de forma honesta qué nos hace diferentes y qué nos une, aunque sea de manera tan irreverente», apunta el cineasta.
Un fracaso tras otro. «Es cierto que somos iguales, pero la cruda realidad es que los hombres necesitan unas cosas y las mujeres, otras muy distintas, por eso a veces chocan entre sí. Esa es la diferencia que hace que enamorarse sea tan excitante y maravilloso». En realidad, lo que importa es pasar un rato de evasión en la sala oscura, riéndose una vez más a costa de los problemas entre sexos opuestos. La falta de entendimiento permite representar una retahíla de situaciones jocosas con las que el público puede identificarse.
La protagonista de 'La cruda realidad' busca a don perfecto, a su media naranja ideal. Una ardua tarea que Heigl se ha tomado muy en serio a la hora de perfilar su rol, una mujer que colecciona fracasos sentimentales, razón de más para esgrimir un carácter irascible e histérico. «El guión te ayuda a comprender lo que realmente piensan los hombres y por qué las mujeres lo malinterpretan, o piensan que es justo al revés», cuenta.
Heigl se declara seguidora de las comedias románticas, pero considera que 'La cruda realidad' «lleva estas situaciones hasta el límite. La historia es muy sincera, pero en vez de que te lo tomes muy en serio, te permite reírte y disfrutar de las situaciones absurdas que ocurren entre hombres y mujeres».
A Buttler también le atrajo la historia, «un poco más extravagante de lo que solemos ver y lo que verdaderamente te llena es que es muy real, honesta, descabellada... Es lo que más me llamó la atención. Permite a los personajes que digan ese tipo de cosas que hacen que la gente piense, 'no puedo creer lo que está diciendo', pero que a continuación piensen, 'tiene razón'».