Plaza de San Antonio, Santoña. Una fecha marcada en el calendario: viernes, 29 de enero de 2010, día en que dará comienzo la primera fase de clasificación del concurso de murgas. Si nada falla, sobre las 22.30 horas, subirá el telón y sobre el escenario cerca de una veintena de murguistas entonarán sus voces dispuestos a dar vida a la letra y la música que llevan durante cinco meses ensayando con el único objetivo de hacer disfrutar a los espectadores santoñeses que han tenido que esperar un año para volver a escuchar sus coplas y pasodobles.
Detrás de esa puesta en escena hay un intenso trabajo, horas y horas de preparación, que comienzan a finales de septiembre cuando las peñas todavía con la resaca de las fiestas se reúnen para preparar la nueva murga.
Una de las agrupaciones que subirá al escenario el próximo febrero, y con este año ya van veinte, es la murga Fragile, ganadora en siete ocasiones del primer premio. Y que, además, este año participará por primera vez en el concurso de agrupaciones carnavalescas de Cádiz.
Hace apenas dos semanas que iniciaron los ensayos y con ello todo lo que conlleva sacar adelante este popular espectáculo. El ingrediente fundamental para que una murga se puede 'cocinar' es la selección del disfraz. Todavía es pronto para desvelar cuál será el traje, pero Eloy Ortiz, componente y autor de la murga, adelanta que estará relacionado con la celebración de su aniversario. «Siempre tenemos trajes en mente y, una vez avanzado agosto, es cuando se toma una decisión entre los cuatro o cinco que barajamos». La confección del disfraz depende de su complejidad. «Hay veces que se puede comprar pero, en otras ocasiones, son nuestras madres las que nos ayudan y se encargan de hacer un patrón y en base a ello vamos trabajando».
En torno a la temática del disfraz gira el contenido de la murga. Ortiz junto con uno de los guitarristas se encarga de componer la música y la letra. «Una gran parte es de creación propia. Sólo en el popurri se toman algunas melodías famosas porque es tradición». cuenta.
Temas actuales
Para Fragile es fundamental tratar asuntos actuales. «La crisis y de la corrupción, dice, serán los más usados, pero nosotros apostaremos, sobre todo, por cosas recientes, ocurridas a partir de octubre. Si hay algo que caracteriza a esta agrupación es su toque de humor que la asemeja a las chirigotas gaditanas. «Siempre intentamos huir de los temas serios. Sólo criticamos en la parte de los pasodobles». Una crítica que no siempre se recibe bien por las autoridades municipales, protagonistas de las estrofas que suben a las tablas. «Hay gente que por su personalidad no le gusta que le critiquen, pero hay otros que se lo toman bien e incluso lo comentamos».
El concurso de murgas en Santoña ha ido ganando fuerza en los últimos años en detrimento del clásico desfile. Entre las razones se encuentra el duro trabajo que hacen todos los murguistas y que tiene en las escenificaciones su máximo exponente.
Poco queda ya del simple telón pintado que subía hace unos años y cada edición los atrezzos están más recargados. «Nos reunimos en un local de un compañero un mes antes por las noches y vamos pintando y preparando todo.».
En total subirse al escenario cuesta a una agrupación en torno a los 3.000 euros. El disfraz, el telón, los instrumentos... y el primer premio son 1.500 euros. «El que sale en una murga es perdiendo dinero, pero el esfuerzo económico y personal merece la pena», según Ortiz. Ensayan durante una hora durante tres días a la semana en el local que tienen ubicado en la calle La Paz, un tiempo que se intensifica cuando se aproxima la fecha de actuación. «En navidades intentamos tenerlo todo preparado para que en enero nos centremos sólo en los detalles.
Son cinco meses de entrenamiento que requieren una enorme sacrificio, pues todos trabajan y tiene su familia, pero la satisfacción y el reconocimiento del público es demasiado grande. «Al final te cansas, aunque cuando llega el Carnaval, asegura Eloy, no puedes evitarlo y tienes que volver a cantar».