«Os quiero, lebaniegos». Ése es el mensaje que David Bustamante dejó escrito ayer en el libro de honor del Ayuntamiento de Potes, y ésa la síntesis de toda una jornada marcada por los aplausos, los besos, las fotografías y los autógrafos. El cantante llegó hacia las doce y media del mediodía y abandonó Potes pasadas las siete de la tarde, tras ser investido 'Orujero Mayor'. Según los más veteranos de la fiesta, nunca otro orujero despertó tanta expectación y atrajo a tanto público. Por este y por otros motivos, las calles de Potes fueron una fiesta durante toda la jornada. Bustamante gustará más o gustará menos, pero ayer cumplió su papel a la perfección.
Quizá por ello, los organizadores de la Fiesta del Orujo no dejaron de agradecer su presencia a lo largo de toda la jornada. Tanto el consejero de Cultura, Turismo y Deporte, Javier López Marcano, como el alcalde de Potes, Javier Gómez, lo hicieron públicamente en varias ocasiones a lo largo de la jornada: a mediodía en la Casa Consistorial; después, en la sede del Centro de Estudios Lebaniegos; por la tarde, en la carpa instalada en la Plaza de La Serna.
Cada vez que intervinieron públicamente, sus palabras sirvieron para mostrarle su cariño y su agradecimiento al cantante barquereño. También ellos cumplieron a la perfección como anfitriones del 'Orujero Mayor' del año 2009.
Desde 1984
Los actos centrales de la Fiesta del Orujo comenzaron en el Ayuntamiento, a mediodía. Bustamante llegó en camioneta. Como dijo Paco, uno de los asistentes, «parecía que venía un torero». Allí fue recibido por las autoridades y conducido al salón de plenos. Es el protocolo de la fiesta, desde que se celebró la primera edición en 1984, y desde que se recuperó en el año 1995.
Javier Gómez y Javier López Marcano le explicaron en qué consiste la celebración. «No es una fiesta cualquiera: esto es otra historia. Verás luego cómo estás flanqueado por grupos de amigos, de conocidos, de visitantes...», le indicó Marcano. «Muchas gracias, David, los lebaniegos te debemos una», afirmó el alcalde.
Después llegó la firma en el libro de honor, donde ya figuran Carmen Sevilla, Poty Castillo, Manuel Fraga, Juan José Lucas, Eduardo García de Enterría, Mariano Linares, Florencio de la Lama, Antonio Resines... entre otros.
Desde el Ayuntamiento, la comitiva se trasladó al Centro de Estudios Lebaniegos. Allí hubo más palabras. «Este lugar, pretende ser una oficina del Beato de Liébana, de Potes y de Cantabria para todo el mundo», fueron las de López Marcano. «Tengo que felicitarte otra vez por el cariño que te tiene la gente», añadió Javier Gómez.
David Bustamante contestó del modo que mejor sabe hacerlo: cantando. 'Cantabria de mi querer, te llevo dentro del alma y estoy deseando volverte a ver', decía la letra. Ahí acabó el segundo acto del día. Luego vinieron los vinos por las calles más características del centro de Potes, y muchos más saludos, aplausos y felicitaciones del público, especialmente de la parte femenina.
Desfile, por la tarde
Tras la comida, los actos públicos se retomaron pasadas las cinco de la tarde. Fueron los más vistosos del día. Desde el Hotel Valdecoro, grupos folclóricos, bandas de gaiteros, cofradías gastronómicas llegadas de toda Cantabria -la Anchoa de Santoña, el Hojaldre de Torrelavega, El Zapico, el Nacimiento del Ebro y, por supuesto, el Orujo de Liébana- acompañaron hasta La Serna al homenajeado y a la comitiva de autoridades, en la que tomaron parte alcaldes de la comarca y de fuera de ella -entre ellos el de San Vicente de la Barquera, Julián Vélez-, el presidente del Parlamento, la alcaldesa de Torrelavega, los concejales de Santander Santiago Recio y Samuel Ruiz y la diputada regional Isabel Urrutia..
Para ése instante, las calles de Potes ya estaban abarrotadas de público, como también la carpa instalada en La Serna, donde once marcas de orujo diferente exponen sus productos hasta hoy.
«He participado en 16 ediciones de la Fiesta del Orujo, y jamás he visto tanta gente y tanto entusiasmo como hoy», concluyó el consejero. «Hoy la fiesta cumple la mayoría de edad: hoy la fiesta hace 18 años», añadió el alcalde. Y, tras ello, Bustamante recibió la insignia que le acredita como 'Orujero Mayor 2009' Le fue impuesta por Mariano Linares, a quien nombraron 'Orujero Mayor' en 1998. Luego, el artista cantó de nuevo, y se fue. No lejos de allí, su madre le esperaba en casa para cenar, y para cerrar un día completo de afecto y de cariño.