España es el único país de todo el mundo en el que la tasa de donación de órganos registra un crecimiento continuo, según afirmó la ministra de Sanidad y Política Social, Trinidad Jiménez, durante la inauguración de un simposio organizado esta semana por la Organización Nacional de Trasplantes (ONT).
Desde la creación de la ONT, hace ahora veinte años, el número de donantes se ha multiplicado por tres, al pasar de 550 en 1989, a los 1.655 que pueden alcanzarse al finalizar 2009, de continuar la tendencia creciente registrada hasta octubre de este año.
Jiménez ha destacado que «España es líder mundial de trasplantes, tanto en organización como en solidaridad».
Durante el simposio 'Cómo aumentar las donaciones en un entorno cambiante' se van a abordar aspectos cómo los avances en el Plan Donación 40, el presente y futuro de la donación en asistolia (a corazón parado) y la Gripe A en relación con la donación y el trasplante. La ministra subrayó que gracias a las medidas adoptadas por la ONT, en colaboración con las Comunidades Autónomas y las sociedades científicas, se está reduciendo el posible impacto de la gripe A en los trasplantes.
Durante los nueve primeros meses del año, el número de trasplantes ha aumentado en un 6% y el de donantes en un 5%, por lo que de continuar esta tendencia, España alcanzaría los 36 donantes por millón de población a final de año.
Otro dato es la importancia de los trasplantes renales en vivo en España, que han crecido más de un 50% respecto al año anterior.
En la actualidad, sólo el 8% de las donaciones proceden de personas fallecidas en accidentes de tráfico, porcentaje que alcanzaba cerca del 50 por ciento a principios de la década de los 90.
Continúan aumentando las donaciones procedentes de personas mayores. En 2008, cerca del 45 por ciento de los donantes superaba los 60 años y, en la actualidad, alrededor del 10 por ciento de las donaciones procede de la población inmigrante.
Jiménez también destacó el protagonismo español en la lucha internacional contra el tráfico de órganos y el turismo de trasplantes, denunciado recientemente por la ONU, en un documento elaborado en colaboración con la ONT.
A este respecto, la ministra expresó su satisfacción por que el nuevo Código Penal va a tipificar como delito el tráfico ilegal de órganos humanos y establece penas de hasta 12 años de prisión para las personas que promuevan, favorezcan, faciliten o publiciten la obtención o el tráfico ilegal de órganos humanos. Se podrá penalizar con cárcel a los receptores de órganos que conozcan su procedencia ilícita. En los últimos años, se han detectado en nuestro país anuncios en Internet de personas que ofrecían riñones a cambio de dinero.