El proyecto estrella de la Fundación del Instituto de Hidráulica Ambiental, participada por el Gobierno regional y la Universidad de Cantabria (UC), recibió ayer un duro golpe en plena línea de flotación. Las obras del Gran Tanque de Ingeniería Marítima y la nueve sede del Instituto de Hidráulica Ambiental, infraestructuras que situarán a la región en la vanguardia de la investigación en ingeniería marina, se tambalean por una sentencia judicial. Y es que el Tribunal Superior de Justicia de Cantabria (TSJC) ha anulado el pliego de bases y la convocatoria para contratar la redacción de los proyectos básicos al considerar que debería haberse tramitado como un único proyecto, y no troceado, vulnerando así la Ley de Contratos.
La resolución judicial, hecha pública ayer, admite así el recurso presentado por el Colegio de Arquitectos de Cantabria contra el pliego de bases y la convocatoria del concurso efectuado por la Fundación.
Cinco meses después de que la ministra de Ciencia e Innovación, Cristina Garmendia, colocara la primera piedra del Gran Tanque en el Parque Científico y Tecnológico (Pctcan), la Sala de lo Contencioso Administrativo del TSJC anula la licitación de ambas infraestructuras. Según el tribunal, la Fundación «fraccionó de manera artificial» el que «debería haber sido un mismo contrato de servicios referido a todo el proyecto», constituido por el edificio del Instituto de Hidráulica Ambiental y el Gran Tanque de Ingeniería Marítima. De este modo, el importe de la licitación debió ser de 245.689 euros, cuantía que obligaba a la publicación de la convocatoria con una anticipación de 52 días cuanto menos.
A juicio de la Sala, esta publicidad y antelación es la que hubiera permitido unas condiciones de concurrencia «apropiadas a la envergadura y complejidad del proyecto, garantizando el interés público».
Sin embargo, la Fundación troceó el contrato en dos distintos, pese a tratarse de una unidad funcional y ocupar una misma manzana compartiendo instalaciones, y se sacaron a concurso en 151.000 y 134.000 euros, imprimiendo a la convocatoria una celeridad (14 días para su presentación), que propició que sólo se presentasen dos propuestas en plazo.
Pero además, el tribunal añade que «la falta de claridad» en cuanto a la necesidad de que ambos proyectos se concibieran como parte de un único conjunto provocó que sólo una de ellas cumpliera «con este objetivo camuflado por el articial fraccionamento». Esta situación impidió de facto «la libre concurrencia», motivos por los que declara la nulidad de la convocatoria.
La licitación de ambos proyectos fue recurrida por el Colegio de Arquitectos de Cantabria, siendo presidente Pío Santamaría. En su demanda denunciaron la «artificial división» de ambos proyectos, el Gran Tanque y el Instituto, para eludir la normativa que obliga a la publicación de la convocatoria en el Diario oficial de la Unión Europea, con una anticipación de 52 días cuando menos.
Proyecto de vanguardia
El Gran Tanque de Ingeniería Marítima y el Instituto de Hidráulica forman parte de un proyecto integral denominado 'Infraestructura Científico Tecnológico de Ingeniería Marítima de Cantabria', infraestructura compleja cuyo presupuesto supera los 25 millones de euros y situará a la región en la vanguardia de la investigación mundial.