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Santander, la novia del mar y del asfalto

REPORTAJE

Santander, la novia del mar y del asfalto

27.11.09 - 03:05 -
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Que Santander es una de las ciudades más bellas del Norte de España, nadie lo pone en duda. Pero también es una de las más desconocidas. Por ese motivo, y ante el desafío que se plantea de cara al 2016, la ciudad abre sus puertas y sus edificios a todo aquel que quiera meter las narices en todos los rincones. Así y por sólo diez euros, los fines de semana se convierten en el mejor momento para enfundarse en ropa cómoda y disfrutar de horas llenas de información cultural e histórica. Gracias al trabajo de guías acreditadas por el Gobierno de Cantabria, los turistas e incluso los propios santanderinos descubrirán una ciudad que fue bautizada por Jorge Sepúlveda como la novia del mar, y que gracias a la iniciativa del Ayuntamiento, también es 'prometida' del asfalto. Es muy sencillo. Sólo hay que disponer de la mañana del sábado o de la del domingo, aunque lo mejor es reservar los dos días. El sábado, la cita es a las diez de la mañana en la Plaza de Italia, junto al edificio del Gran Casino Sardinero. Allí se abonará a la guía los diez euros del recorrido y los niños menores de nueve años no tendrán que pagar nada.
El 'viaje' arrancará ahí mismo y la guía comenzará su 'speech' con una introducción sobre la historia de Santander desde que se convirtió en 'ciudad-balneario'. La primera guía que acompañó a los primeros ávidos de conocimiento fue Rosana Mena, quien explica que «hasta el siglo XIX, la zona de El Sardinero era un área desértica y selvática que no estaba incorporada a la ciudad». El primer casino se construyo donde está el actual, pero el edificio era totalmente distinto al de la actualidad, que data de 1916.
Era el año 1870 y el empresario Juan Pombo Conejo se convirtió en un decidido promotor del turismo de El Sardinero donde construyó un balneario, un hotel, su propia casa palacio y el casino. En el interior, los turistas acompañados de la guía pueden ver desde las salas de exposiciones y los salones de Cabo Mayor y Cabo Menor, que es donde se celebran las bodas, así como las salas de juego, que es lo que más llama la atención de los visitantes. «¡Sobre todo saber que hay máquinas en las que se puede jugar con un céntimo!», comenta la guía sorprendida. «¡Todos aprendemos cosas!». Otra de las sorpresas que depara el Casino es que en sus inmediaciones se rodó una escena de la película 'Airbag', de Juanma Bajo Ulloa; o que en el año 1979 se perpetro un robo del que unos torpes ladrones no consiguieron escapar porque a uno se le disparó la pistola en plenos genitales y tuvo que ser trasladado al hospital sin tiempo para esconder el botín.
Rosana Mena además de una estudiosa incansable de la ciudad, es un saco de anécdotas curiosas que va contando a los turistas durante el paseo que va desde el Casino hasta los Campos de Sport, pasando por la Primera Playa, los Jardines de Piquío y la Segunda. Pasar por allí invita, inevitablemente, a hablar de Alfonso XIII, su esposa Victoria Eugenia y sus veraneos en la ciudad, pero quienes quieran más datos sobre los regios días de la pareja y su familia en Santander es mejor que el domingo hagan la otra ruta ideada por el Ayuntamiento.
Campos de Sport
Una vez en el campo del Racing, los visitantes podrán entrar en las gradas y ver desde allí lo que cada domingo ven 22.222 amantes del fútbol. La cifra ya es curiosa y también saber que fue el primer campo de fútbol que se inauguró en España. «Fue en 1913 y poco después se inauguró el de San Mamés, pero el del Racing fue el primero». Mena confiesa que, de todo el recorrido, es donde los turistas se hacen más fotos. «Todos han visto el campo por la tele y esta oportunidad es única. Lo que más les llama la atención es la sala de prensa. Dicen que por la tele parece más grande y no pierden la oportunidad de sentarse en la mesa y hacerse más fotos».
Del estadio del Racing los pasos se dirigirán al Palacio de Exposiciones, un edificio que ofrece miles de posibilidades en su interior. Se inauguró en 2002 y tiene 6.400 metros cuadrados. Cerca de allí se yergue el edificio más moderno de toda la visita: El Palacio de Deportes, la ballena, el mejillón, el 'guggenheim' santanderino... (ha sido bautizado de mil maneras). La pista central, el palco real y la sala de prensa son algunas de las dependencias que se podrán visitar antes de adentrarse en el parque de Las Llamas, donde se ha representado la geografía y la flora de los países del Atlántico. Allí la guía dejará a sus compañeros de viaje durante las cerca de tres horas que se tarda en dar este particular paseo. Quienes quieran podrán continuar el domingo, porque Santander ofrece mucho más.
El domingo, más
El domingo, el punto de encuentros estará en la escalinata del Palacio de La Magdalena y la hora, las diez de la mañana. Y el precio, diez euros que deberá abonar todo aquel que tenga más de nueve años. Durante las próximas horas, los visitantes bucearán en la historia regia de la ciudad y podrán conocer varios de los rincones de la planta principal: el hall, el salón de familia, la sala de descanso, el salón de baile, el despacho de Alfonso XIII y las salas de audiencia. El mobiliario y los cuadros son lo que más llama la atención de quienes pisan el palacio por primera vez, y no dejan de preguntar quiénes son los que aparecen en los lienzos. El más valorado es el retrato de la reina Victoria Eugenia que realizó Sorolla en 1907 y la mayoría pregunta si Don Juan Carlos y doña Sofía vienen mucho y si tienen alguna zona de uso exclusivo. Rosana Mena da todo tipo de explicaciones sobre las historias que se han vivido entre las paredes del Palacio de La Magdalena y, entre otros detalles, recuerda que fue un hospital durante la Guerra Civil. Todos se quedan absortos y deseosos de más información sobre la ciudad, así que para seguir con la visita cada uno debe buscarse cómo llegar al centro.
El 'tour' continuará por el casco urbano, así que la mejor forma de llegar es cogiendo un autobús en la 'curva' de La Magdalena. A las 11.30 horas habrá que estar en la oficina de turismo de los jardines de Pereda para visitar la iglesia del Santísimo Cristo y la Catedral. De allí saldrán para ver el edificio de Correos, el Banco de España, el Banco Santander, la Plaza Porticada, la sala de exposiciones del Mercado del Este, el Ayuntamiento, el Mercado de la Esperanza y su plaza. Paso a paso, la guía que acompañe a los turistas dará todo tipo de detalles sobre la historia de Santander, el incendio que asoló la ciudad en 1941 y cómo después se fue recuperando de las quemaduras. El viaje concluye en la calle Rubio donde se entrará en el Museo de Bellas Artes. Allí se podrá disfrutar de lo lindo navegando a través de una notable colección de pintura y escultura de los siglos XV al XX, de artistas italianos, flamencos y españoles, sobre todo de prestigiosos artistas cántabros. Y allí la guía se despedirá del grupo, que podrá permanecer en el museo hasta que cierre a las 13.30 horas.
Estas son sólo dos de las opciones que ofrece la ciudad para darse a conocer por primera vez con guías oficiales. Sólo hay que tener ganas de conocer mejor Santander, tres horas y diez euros. ¿Tienes algún plan mejor para mañana?
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