El sabor dulce que deja la confirmación de Cantabria como Campus de Excelencia Internacional se tradujo ayer en un discurso unánime, el de la celebración, incluso por encima de quienes restan importancia a la designación cántabra amparándose en los diferentes apartados que contempla la publicación del Ministerio.
«No tendría sentido igualar el perfil de todas las instituciones y proyectos presentados», defendió Gutiérrez-Solana para aclarar la realidad. «De los 18 planes presentados hay unos pocos que conforman un grupo centrado en los grandes 'clusters' universitarios, con un fuerte potencial que les permite defender una competitividad alta en todos los ámbitos del saber», analizó para ubicar la apuesta cántabra dentro de un colectivo de proyectos de menor tamaño, pero con reconocida calidad.
«No se pueden valorar igual, y sería absurdo atender a diferencias en lo referente a las subdivisiones que contempla la definitiva concesión del Ministerio. Entre otras cosas porque las nueve propuestas tenemos el sello de Campus de Excelencia Internacional», alegó Gutiérrez-Solana.
Junto a él, la vicerrectora de Investigación y Posgrado de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP), María Ángeles Monge; el rector de la Universidad de Cantabria (UC), Federico Gutiérrez-Solana y Miguel Ángel Revilla, presidente de la región, celebraron la designación de excelencia ayer en el edificio de Gobierno de Cantabria, un enclave elegido con intención. «Aquí estamos para alegrarnos de un reconocimiento que nos llega a todos, porque el Campus de Excelencia es de la sociedad y para la sociedad», matizó el presidente en un tono entusiasta, el mismo con el que el rector de la UC restó importancia a los matices económicos con que se han concedido los nombramientos de la convocatoria.
En cifras
La traducción que la segmentación tiene en la designación de fondos destinados a los diferentes proyectos es clara. Los programas de la Universidad de Barcelona y la Politécnica de Cataluña, por un lado, y la Universidad Complutense de Madrid y la Politécnica de Madrid, suman en sus dos programas 42 millones de euros -21 millones cada una-. Pero conviene situar cada número en su contexto. «Las cifras son muy diferentes respecto a esos otros proyectos, pero se trata de Campus que multiplican muchas veces el número de alumnos de la UC y la UIMP juntas. En realidad somos el proyecto mejor financiado, en proporción, de los nueve seleccionados», esgrimió Gutiérrez-Solana para agradecer a las otras 16 instituciones participantes del proyecto Cantabria Campus Internacional el esfuerzo para «hacer equipo con nosotros, clave del éxito en cualquier iniciativa».
Optimismo general
El entusiasmo imperó en unos discursos con el ánimo propio del reconocimiento a un trabajo de largo recorrido, y con la visión puesta ya en un proyecto revestido de optimismo. «Hemos salvado una de las claves del futuro, y es que la sociedad confía plenamente en la universidad. A partir de este punto ya no quedará duda de que el desarrollo pasa por la Universidad», argumentó el rector de la UC con el añadido del presidente regional, «Aún no logramos comprender la trascendencia de todo lo que ha pasado. Acabamos de entrar en la Champions del Fútbol, pero en algo mucho más importante que este deporte: la Universidad».
Cantabria Campus Internacional configura una de las batallas ganadas, pero «el reto es el futuro, y lo afrontaremos con ilusión», avanzó la vicerrectora de la UIMP. Y como mejor epígrafe de valor, el de la diferencia. «Somos el único campus de los nueve que se distingue por el desarrollo de la Lengua Española. Todo lo que rodea el proyecto Comillas dará mucho que hablar en un futuro cercano», adelantó el presidente regional.