Los propietarios de las viviendas de Cerrias 1 exigieron ayer a las administraciones un esfuerzo por evitar que se ejecute la sentencia de derribo que pesa sobre sus casas. Lo hicieron en el transcurso de una concentración en la que participaron alrededor de 300 familiares, amigos y vecinos de Liencres, además de representantes de la Asociación de Maltratados por la Administración (AMA), con los que antes tuvieron un encuentro. Fue el primer gesto público de unidad que mostraron los afectados, que en el acto dirigieron buena parte de sus críticas al presidente de Cantabria, Miguel Ángel Revilla.
Cansados y muy preocupados porque el tiempo se acaba y la solución no llega, los afectados dejaron clara su intención de que pelearán hasta el final por mantener sus casas en pie. Si es preciso, llegando a Estrasburgo.
Así lo acordaron en la reunión que mantuvieron con los representantes de AMA en el salón del centro municipal de Liencres y a la que también asistió, como 'oyente', el alcalde de Piélagos, Jesús Ángel Pacheco. En ese encuentro, el presidente de la asociación, Antonio Vilela, mostró su apoyo a las familias de Cerrias y exigió responsabilidades a las Administraciones, a las que culpó de la situación de «desamparo que viven tanto éstos como los otros 664 afectados por sentencias de derribo en Cantabria». Quiere «que se le diga a cada uno cuál es la situación de su vivienda». A Vilela lo acompañaban otros representantes de la asociación: la asesora jurídica, Paloma Revenga, el secretario, Juan Luis Urrutia, y el portavoz, Marcos Campo.
Vilela, que se mostró «indignado», aseguró que AMA se va a poner a trabajar. «El próximo día 14 hay concertada una reunión con el consejero de Obras Públicas, José María Mazón», de la que esperan extraer algo en concreto. Al mismo tiempo, anunció la posibilidad de acudir al Tribunal de Estrasburgo, «única defensa a la que los vecinos de Cerrias pueden aferrarse».
También se refirió al recurso de súplica que prepara el Ayuntamiento de Piélagos y que, como ya publicó El Diario Montañés, los asesores jurídicos presentarán esta semana. «Vamos a trabajar con todasnuestras fuerzas», aseguró el presidente de AMA, acostumbrado a las movilizaciones: «nos hemos ido con dos cojones y un autobús al Parlamento para decirles que lo que estamos pasando es una vergüenza y que no vamos a aguantar que nos sigan humillando».
En este sentido también se manifestó la asesora jurídica de AMA, que se refirió a «la vergüenza que tiene que pasar un Ayuntamiento, un Gobierno o la Justicia cuando nos tenemos que dirigir a Estrasburgo porque ellos no son capaces de dar soluciones». Y continuó: «al final parece que el culpable es el propietario de la vivienda».
Las palabras de Pacheco
A pesar de que no lo tenía previsto, porque «yo he acudido aquí como oyente», Pacheco se dirigió a los asistentes desaconsejando una de las opciones que algunos de los afectados barajaron, como era la de modificar el Plan de Orden de Litoral (POL). El alcalde explicó que el Ayuntamiento trabaja sobre otra línea y recordó que en el auto de súplica que prepara su gabinete jurídico, se pide «que se suspenda la sentencia en tanto el Gobierno de Cantabria presenta un nuevo Plan de Actuación en lo referente al ámbito de la Unidad de Ejecución L-01 en Liencres» y «que se deje sin efecto la determinación de un plazo de finalización de ejecución sin perjuicio del puntual control de la actuación por parte de la Sala».
«Revilla, culpable»
Tras el encuentro, los representantes de la asociación, los afectados por la sentencia de derribo, familiares, amigos y vecinos de Liencres iniciaron una concentración que discurrió desde el local municipal hasta la urbanización de Cerrias. Durante la marcha, los manifestantes, entre los que se encontraban propietarios de otras viviendas en la mima situación (Arnuero y Argoños), portaron varias pancartas, entre ellas la que había presidido la reunión: 'Contra la corrupción urbanística. Justicia y regularización'. Distorsionados, aparecían los rostros del presidente de Cantabria, Miguel Ángel Revilla, la vicepresidenta regional, Dolores Gorostiaga y el alcalde de Piélagos, Jesús Ángel Pacheco, que participó en la reunión pero no lo hizo en la concentración.
Gritos de «Revilla, culpable, Revilla, responsable», «legalización es la solución», se dejaron escuchar en el trayecto a Cerrias, en el que una de las asistentes portó un muñeco con la cara de Revilla. De tamaño natural.
Un poco más animados al sentir el respaldo de los centenares de personas congregadas en señal de apoyo, los vecinos se fueron concentrando al final del trayecto, Cerrias, donde 17 familias aguardan, esperanzados, a que sus casas sigan en pie.