Durante esta semana han surgido muchas opiniones, planteamientos e incluso soluciones a las sentencias de derribo en Cerrias, Liencres, tras el Auto del Tribunal Superior de Justicia en el que ordenaba el inicio inmediato de los derribos de los primeros 17 chalets en la Unidad de Ejecución afectada.
En un principio es necesario resaltar la entereza con la que los afectados están llevando la situación, el apoyo recibido desde algunos colectivos y ciertas administraciones, así como por afectados de otras urbanizaciones en Cantabria. También es necesario destacar el excelente comportamiento de los afectados en la Asamblea celebrada en Liencres el pasado 7 de Diciembre, pues no era fácil mantener la compostura cuando pende de ti 'la Espada de Damocles' de los derribos.
Como Alcalde Pedáneo, me gustaría apuntar un hecho que considero significativo: El apoyo recibido por parte de gente del pueblo, que siendo ajenos a los derribos quisieron acompañar y arropar a los propietarios, lo cual establece una nueva dimensión del problema, pues no sólo inquieta a los nuevos vecinos, sino que el devenir de este conflicto involucra directamente a todos los vecinos del pueblo de Liencres.
Hecha esta introducción, es necesario recordar que estas viviendas fueron construidas hace trece años, y si no fueron derribadas en su momento, no parece lógico que tras prolongar la agonía de los propietarios, no seamos capaces de buscar una solución satisfactoria. Queda patente que disponen de todos los servicios necesarios desde el inicio de la construcción e incluso soportan en esta Unidad de Ejecución alguno de los servicios esenciales de la zona (para más credibilidad el importante número de viviendas que forman el conjunto Cerrias -Somocuevas que no tienen la penuria que arrastran estos propietarios)... Entonces, ¿cuál es el beneficio del derribo?, tajantemente: ninguno... Gastos de derribo, indemnizaciones, grandes traumas sociales y para más colmo el hipotético solar resultante sería urbano y potencialmente construible. ¿Nos estamos volviendo locos?
Siempre en estas situaciones el principal perjudicado es el propietario, que compra con muchísimo esfuerzo sus viviendas, con todos los beneplácitos legales y sin embargo se encuentran por culpa de las Administraciones en una situación que dejan desgracias familiares y otros capítulos muy dolorosos entre los afectados.
De la otra parte se encuentra la facción demandante que imparte justicia para los demás y no mira como están sus propiedades, son parciales en sus denuncias y no dejan contentos ni a la Administración ni a los afectados. Este colectivo que presume de ser 'ecologista' debería aprender de sus homónimos en Europa, quien a través de la eurodiputada del Grupo Europeo de los Verdes, Margrette Auken, ha realizado un informe que ha sido estimado por el Parlamento Europeo denunciando la situación urbanística de España y donde como principal premisa solicita el respeto para las propiedades individuales, siendo tan importante este trabajo que, aparte de sacar los colores a la Administración del Estado español, puede suponer la retención del dinero que recibe España desde Europa.
Llegados a este punto, parece necesario trabajar para solucionar el problema, pero sería necesario actuar desde todas las Administraciones conjuntamente para resolver de una vez estas situaciones. Desde todos los frentes han surgido algunas soluciones, tales como reformar el Plan de Ordenación del Litoral, la implantación del futuro Plan General de Ordenación Urbana de Piélagos u otras medidas; todas, con un único fin: conseguir la legalización definitiva de las viviendas, sin que por ello luego se diriman responsabilidades si se estima oportuno. Estoy casi seguro que si los propietarios deciden acudir al Tribunal de Derechos Humanos de Estrasburgo obtendrán una respuesta satisfactoria a su caso pues han de prevalecer los derechos de las personas ante cualquier otro derecho secundario.
Siempre que me he pronunciado en este apartado he concluido de la misma manera, exponiendo que el pueblo de Liencres se merece que se le conozca por su belleza, sus gentes y sus encantos naturales y no por estos episodios que encrespan y malhumoran a todo el mundo, lo cual significa que no obtener una solución satisfactoria a este problema supondría un fracaso del sistema en el sentido más genérico.