México, Las Vegas y Hollywood. Este ha sido el recorrido que ha seguido el mago Raúl Alegría en su 'aventura americana', un periplo en el que ha podido conocer de primera mano los grandes espectáculos de magia de Las Vegas, 'la ciudad de la magia'; compartir escenario en el Magic Castle de Hollywood con Jeff McBride y recibir una invitación personal para asistir al museo privado de la magia de David Copperfield. Después de haberse 'empapado' de todo ese espíritu mágico, el ilusionista santanderino regresa a Cantabria donde hoy y mañana presenta en el Café de las Artes su nuevo espectáculo, 'Navidades Mágicas'.
Además de asistir a los grandes espectáculos de ilusionistas de la talla de Lance Burton, quien después de quince años en la cartelera de Las Vegas sigue abriendo su espectáculo con el mismo número con el que ganó el Gran Premio Mundial de Magia, Raúl Alegría ha actuado en el Magic Castle de Los Ángeles, el club más famoso para los ilusionistas. Se trata de un espacio único en el mundo, dedicado por completo al mundo del ilusionismo y al que únicamente son invitados a actuar un reducido número de artistas. El Magic Castle cuenta con tres escenarios diferentes, cada uno de ellos dedicado a un tipo de magia diferente. «Poder actuar en el Magic Castle, un lugar exclusivo al que sólo acuden los mejores magos del mundo, es algo increíble y si además actuas junto a Jeff McBride, un número uno, la experiencia es todavía más inolvidable», señala Alegría al recordar la experiencia.
Durante dos jornadas, el tándem McBride-Alegría compartió escenario en el Palacio del Misterio, uno de las tres teatros del recinto del Magic Castle. Jeff McBride era el encargado de abrir la función con un número en el que manipula diversos objetos y juega con ellos. Posteriormente era el turno del ilusionista santanderino quien presentó un número de magia general. «Se trata de un número muy teatralizado en el que todo gira en torno a una bombilla que va desapareciendo y luego vuelve a aparecer», explica Alegría.
Durante su estancia en Estados Unidos, Raúl Alegría recibió una invitación para asistir al Museo de la Magia de David Copperfield. Se trata de un recinto privado al que sólo se puede acudir mediante una invitación personal del popular ilusionista. «Es un museo muy especial, dedicado por completo a la magia, que tiene piezas únicas», explica Raúl Alegría quien se mostró sorprendido por el ambiente que rodea este recinto en el que se pueden encontrar algunos de los elementos con los que el gran Houdini, uno de los nombres míticos en el mundo del ilusionismo, hacía sus trucos. Copperfield es propietario de algunos de los objetos que utilizaba el ilusionista de origen húngaro en sus números como uno de los baúles de los que el famoso mago del escapismo conseguía salir pese a estar cerrado a cal y canto por el exterior.
Master class
Como complemento de su 'aventura americana', el ilusionista santanderino asistió en Las Vegas a las master class que imparte de Jeff McBride en la Mistery School que dirige. En estas sesiones, Alegría trabajó en la interpretación y construcción de su nuevo número y perfeccionó las técnicas de escenario.