Con una misa después de la incineración de sus restos mortales en el cementerio de Ciriego, los familiares y amigos de Aurelio, Pity, García Cantalapiedra, dieron el último adiós a quien fuera una figura señera de la intelectualidad de Cantabria y uno de los vecinos reseñables de Torrelavega. Las cenizas de Pity Cantalapiedra, como era más conocido, llegarán hoy sábado a Torrelavega y serán recibidas por la familia, a las once de la mañana, en el cementerio de Geloria, y en nombre de la ciudad, por la alcaldesa, Blanca Rosa Gómez Morante.
El acto religioso estuvo oficiado, en la iglesia de la Virgen Grande, por el Abad de la Colegiata de Santillana del Mar, Luis López Ormazábal. Además de la familia, estuvieron presentes, en representación de las instituciones, el presidente del Parlamento de Cantabria, y gran amigo del fallecido, Miguel Ángel Palacio, la alcaldesa de Torrelavega, representando al Ayuntamiento de la ciudad, y por el Gobierno de Cantabria, Francisco Javier López Marcano, consejero de Cultura, Turismo y Deporte.
Al término del oficio religioso, el presidente del Parlamento, Miguel Ángel Palacio, tuvo unas palabras de recuerdo y elogio hacia el fallecido y dijo que lamentaba «profundamente la muerte de Aurelio García Cantalapiedra de quien, no sólo debemos destacar su gran aportación a la cultura de Cantabria sino también su defensa a ultranza de los derechos, las libertades y la democracia». Para Palacio, amigo personal de Cantalapiedra, Pity, «fue lo que conocemos como un ciudadano ejemplar, un gran vecino y amigo, una persona de profundos valores que entendió la cultura como un instrumento de aproximación y acercamiento de los seres humanos para favorecer la armonía. Como presidente del Parlamento, y en nombre de los diputados y diputadas que integran la Cámara cántabra, quiero transmitir mi más sincero pésame a su familia y amigos, y en estos momentos de duelo, expresarles todo mi afecto y cariño», concluyó Palacio.
Entre sus múltiples amigos se encontraban el historiador, Joaquín González Echegaray; José Antonio Lasheras, director del Museo de Altamira; Carmen Castro, directora de la Fundación Santillana, el pintor Roberto Orallo, el escritor Luis Alberto Salcines, el galerista Juan Manuel Puente, el director del Museo Marítimo del Cantábrico, José Luis Casado Soto, el poeta Rafael Fombellida, el pintor y galerista Manuel Arce, o el presidente del Racing, Francisco Pernía, o empresarios, como Luis Gracia Espada.