
Varias personas realizan tareas de remoción de escombros y búsqueda de sobrevivientes en una edificación colapsada./ Efe
Ban Ki-moon evaluará sobre el terreno la situación
El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, viajará mañana a Haití para evaluar sobre el terreno las necesidades de asistencia humanitaria en el devastado país caribeño y reunirse con el personal que allí trabaja para el organismo multilateral.
Ban conversó ayer por teléfono con el presidente de Haití, René Préval, sobre el compromiso de la organización mundial con las víctimas del terremoto que hace cuatro días devastó la capital, Puerto Príncipe.
"Ban le aseguró al presidente Préval que Naciones Unidas se ha movilizado por completo para ayudar al Gobierno y el pueblo de Haití", ha asegurado el organismo multilateral, que ha agregado que también explicó que las diversas agencias, fondos y programas de la ONU "hacen todo lo que pueden" para acelerar la ayuda.
El terremoto que ha devastado la capital de Haití, Puerto Príncipe, y otras ciudades del país caribeño es "una catástrofe histórica" y "la peor situación a la que ha debido hacer frente la ONU", ha señalado una fuente de la organización.
Elizabeth Byrs, portavoz de la oficina humanitaria de la ONU, OCHA, ha asegurado que "nunca hemos tenido que hace frente a circunstancias similares. Nos encontramos con un país decapitado, sin estructuras políticas o gubernamentales en las que apoyarnos" para llevar a cabo las labores de ayuda y rescate.
La portavoz ha asegurado que ni siquiera en el "tsunami" que arrasó la isla indonesia de Sumatra y otros países del sudeste asiático en diciembre de 2004- y que causó más de 300.000 muertos- las circunstancias eran tan negativas. "Incluso en Banda Aceh (la región de Indonesia sacudida por el tsunami había ciertas estructuras gubernamentales u oficiales en las que apoyarnos", subrayó la representante de OCHA.
Esta agencia de la ONU ha revelado que la enorme destrucción causada por el temblor de más de 7 grados en la escala Richter que asoló Haití el martes pasado no se ciñó sólo a Puerto Príncipe, sino que afectó a otras grandes ciudades al oeste de la capital, especialmente Leogane, donde "entre el 80 y el 90% de los edificios fueron dañados".