El alcalde de Piélagos, Jesús Angel Pacheco (PP), ha asegurado hoy que si el presidente de Cantabria, Miguel Ángel Revilla (PRC), "toma el mando" de la situación, el problema de las viviendas de Cerrias "todavía tiene remedio".
Pacheco ha hecho estas afirmaciones después de que el Tribunal Superior de Justicia de Cantabria (TSJC) haya rechazado los recursos del Ayuntamiento y de los afectados contra la orden para iniciar el derribo de Cerrias I (Liencres) y ha establecido que los trabajos deben comenzar en el plazo de quince días.
En declaraciones a Efe, el alcalde ha explicado que la próxima semana se llevará al pleno municipal la aprobación del nuevo plan de urbanismo del municipio, en cuyo avance los técnicos establecen que los terrenos de Cerrias son terreno urbano consolidado.
Por ello, ha añadido, una vez que el plan se apruebe en pleno y se remita al Gobierno regional éste tendrá que tomar una decisión, no sólo con el caso de Cerrias, sino también con otros similares, porque "la inseguridad jurídica en el urbanismo es, junto con el paro, el principal problema que tiene Cantabria".
Paralelamente, ha señalado, el Ayuntamiento no puede obviar un mandamiento judicial y está ya en el proceso de cumplir con la orden de derribo, pero "no se puede empezar a quitar tejas dentro de quince días", porque es necesario un procedimiento que pasa por actualizar los proyectos de derribo, tener la consignación económica necesaria y sacar a concurso las obras.
En cuanto a la decisión del TSJC conocida ayer, ha afirmado que no le ha cogido de sorpresa, porque el Ayuntamiento presentó un recurso de súplica sobre el que ha tenido que decidir la misma Sala que emitió el primer auto de derribo. Y ha añadido que, "con todo el respeto", se va a cumplir con la legalidad.
Sin embargo, ha considerado que lo que se ha hecho con el ayuntamiento de Piélagos en este caso "no ha sido juzgar, sino prejuzgar", ya que en muchos otros casos similares se ha conseguido legalizar las actuaciones urbanísticas.
El auto de la Sala de lo Contencioso Administrativo del TSJC rechaza los argumentos aducidos por el Ayuntamiento y los afectados, que pedían que se suspendiera la orden de derribo porque todavía no se han resuelto los recursos presentados contra el Plan de Ordenación del Litoral y el deslinde de la costa de Piélagos.
El TSJC destaca que el hecho de que esos recursos aún estén pendientes de resolver por parte de la Audiencia Nacional (en el caso del deslinde) y el Tribunal Constitucional (por el Plan de Ordenación del Litoral) no puede alterar el fallo de la sentencia firme de la Sala de lo Contencioso Administrativo que, "con valor de cosa juzgada", declaró el carácter no urbano de la urbanización de los terrenos de Cerrias I, compuesta por 17 viviendas unifamiliares.