Apenas un día ha durado el buen entendimiento que los portavoces de la oposición señalaron haber encontrado en el alcalde para la adopción de medidas que ayuden a salir adelante a la empresa Trébol Jardinería, que participada en un 49 % por el Consistorio local, se ocupa de los trabajos de mantenimiento de los parques y jardines locales.
Por el contrario, 24 horas después, dicen que "nos sentimos utilizados y manipulados por el mismo", tras el comunicado que Santos Fernández (PRC) hizo público anunciando la rescisión del contrato de la mercantil, aunque por ello "no vamos a cesar en la búsqueda de soluciones para la empresa".
En base a ello, lo primero que han hecho los tres grupos de la oposición (PP, PSOE e IU) ha sido exigir explicaciones al regidor, "indignados y sorprendidos" por sus manifestaciones en relación a lo aprobado en la Junta de Portavoces, "que no se corresponden a lo que se trató en la misma".
Parece, señalan los portavoces de los citados grupos, como si, tras la reunión, el alcalde hubiera utilizado la buena fe de los partidos "para convertirnos en cómplices de una situación de la que sólo es responsable el actual equipo de gobierno del PRC e IPdL".
En ese sentido, desde la oposición han querido dejar claro que ni ellos han aprobado la rescisión del contrato de la mercantil, ni tampoco se habló de que la deuda se pagase a 90 días "como a cualquier otro proveedor".
Ésta, aseguraron, es una decisión unilateral del alcalde, con la que no estamos de acuerdo y que demuestra su rencor hacia Trébol y la insensibilidad del equipo de gobierno para con unos trabajadores que lo están pasando muy mal y que se están viendo abocados a un ERE.
"Retrasar el pago de esta deuda es aún más injustificable, si cabe, cuando hay partida presupuestaria suficiente y además no se duda en aprobar nuevas subvenciones o se está acelerando el pago de facturas por otros conceptos menos urgentes", se lamentaron desde el PP, PSOE e IU. Por lo que respecta a la problemática por la que atraviesa la empresa, las mismas fuentes denunciaron que no es de recibo que, ahora, 14 años después, Santos Fernández se apoye en un acuerdo de pleno de 1.997 para rescindir el contrato de Trébol, cuando la realidad es que, desde la concejalía de Medio Ambiente "se ha venido persiguiendo, con el visto bueno del alcalde, a los trabajadores de esta empresa de una forma brutal e incomprensible".
Finalmente, los partidos de la oposición han desmentido al regidor municipal para dejar claro que no ha sido la Junta de Portavoces quien acordara el proceso de licitación sino que, por el contario, "hemos propuesto explorar las diferentes vías para la posible adjudicación de un nuevo contrato". Lo cierto es que, pese a las declaraciones del alcalde en el sentido que han estado trabajando en la solución del problema, la realidad es que no se ha dado un sólo paso en la elaboración de unas bases que permitan que la empresa Trébol de Jardinería pueda participar en el concurso.