Los trabajadores de la empresa Aqualia, encargada del Servicio de Aguas de Santander, han concluido temporalmente las concentraciones que, desde hace un mes, venían realizando todos los martes a las 19 horas en la Plaza del ayuntamiento en protesta por el recorte salarial del 5%.
Junto a estas manifestaciones, han registrado una carta en el Consistorio en la que recuerdan al alcalde, Iñigo de la Serna, que son trabajadores subrogados del Servicio Municipalizado de Aguas cuyo Consejo de Administración presidía el hoy regidor municipal, según recuerdan en nota de prensa.
En la misiva, los trabajadores le recuerdan que, con el fin de asegurar una "pacífica aceptación" en el traspaso de la gestión del SEMAS, tanto De la Serna como presidente del Consejo de Administración, como el entonces alcalde y los miembros del comité de empresa, firmaron un acuerdo por el que "reconocían el mantenimiento de las condiciones de trabajo de cada uno de los empleados".
Añaden que la empresa Aqualia aceptó libremente el Pliego de Condiciones y, en base a su contenido y beneficio, efectuó su propuesta y firmó el contrato de adjudicación, comprometiéndose a su íntegro cumplimiento.
Aseguraron que desde que Aqualia se hizo cargo del Servicio de Aguas, "ha estado continuamente vulnerando con manifiesta arbitrariedad y siempre para su provecho, las condiciones que fueron pactadas y aceptadas por todas las partes".
Sin embargo, agrega el escrito, "las trasgresiones efectuadas no incomodan al Ayuntamiento que, una vez conseguido su propósito y recogidos los dineros de la cesión, se desvincula del Pliego de Condiciones no interesándole implicarse en hacerlo respetar, a pesar de existir una clara violación del contrato administrativo firmado entre el Ayuntamiento y Aqualia".
Por esa razón, los trabajadores consideran que no han "tenido más opción que salir a la calle" para divulgar el "malestar" de los trabajadores del antiguo SEMAS.
"No pretendemos nada nuevo. Los artículos que se establecieron en el Pliego de Condiciones nos vincularon a todos durante 25 años. Y queremos solamente eso: que durante ese tiempo, se cumpla íntegramente el Pliego de Condiciones", explican.
Recuerdan también que en febrero del 2010, en asamblea de trabajadores, se acordó pedirle una reunión con todos los representantes sindicales de la que "no saben nada".
Los trabajadores han señalado que si ya de por sí la empresa antes pública pasó de ser empresa privada por la concesionaria AQUALIA con la consiguiente subrogación de personal, dicho recorte resulta "indiscriminado y una merma más en las sucesivas acciones que toma la empresa en detrimento de los anteriores derechos que tenían los trabajadores de la misma".