La huelga general en el Valle de Buelna, punto de mira especial para los sindicatos por la fuerte presencia de empresas tanto en los polígonos de Barros y la Agüera, además de fábricas como Nissan, Bosch o Trefilerías Quijano, ha sido secundada por un 90% de la plantilla total del sector, según los sindicatos UGT y CC OO.
Los sindicatos cifran en un 95% el seguimiento en el Polígono Industrial de Barros y el de la Agüera , un 90% en Trefilerías Quijano y un 86% en Bosch y Nissan. Los únicos incidentes reseñables fueron la quema de neumáticos en el túnel de la Estación, a la entrada de Nissan y Trefilerías Quijano, mismo punto en el que se quemó un contenedor de basuras, sin consecuencias.
En San Felices de Buelna, en el norte de la recta de la Agüera se quemaron otros tres neumáticos que fueron apagados por el 112. Estuvo media hora cortado un carril de esa carretera que comunica con el polígono de la Agüera entre San Felices de Buelna y Los Corrales de Buelna.
El cambio de turno de las dos de la tarde en las principales fábricas de la comarca se ha producido con normalidad, sin incidentes, solo unos pocos abucheos y mínimos enfrentamientos verbales, entre otras cosas, según los sindicatos UGT y CCOO, por la fuerte presencia de Guardia Civil. Los dos sindicatos han criticado en Los Corrales de Buelna la “excesiva presencia de piquetes empresariales”, en alusión a la Guardia Civil.
Desigual seguimiento en función del sector
Destacable fue la huelga a la japonesa de los abuelos, ya que los alumnos de los colegios de la comarca apenas acudieron a sus clases. Y es que en los colegios hubo más profesores que alumnos. En el centro La Salle han asistido a clase todos los profesores y un 50% de alumnos. En el colegio José María de Pereda acudieron al centro un 80% de profesores y un 20% de alumnos. Y en el colegio Gerardo Diego asistieron a trabajar el 90% de los profesores y solo un 10% de los alumnos, a pesar de que en todos los casos ha funcionado con normalidad el transporte escolar. En el Centro de Salud Besaya el 99% del personal ha acudido a sus consultas pero como no se habían dado citas apenas había pacientes.
En los servicios públicos, como el Ayuntamiento o servicios municipales, el 99% del personal ha trabajado. El pequeño comercio ha cerrado en un 90% y las grandes superficies han permanecido abiertas, a pesar de las indicaciones de algunos piquetes informativos.
En las entidades financieras, farmacias o gasolineras, seguimiento desigual, prácticamente al 50%. Solo reseñar que hasta ahora los más dañados los vehículos municipales, con las ruedas pinchadas, y las entradas a edificios públicos como Ayuntamiento, centros culturales o Juzgado de Paz, selladas con distintos pegamentos. Eso si, indignación en todos los ámbitos por las ruedas pinchadas del vehículo municipal adaptado para personas incapacitadas. Y el dato curioso es que también uno de los vehículos de la Policía Local.
En la hostelería el seguimiento de la huelga ha sido del 99%. Los kioscos han permanecido cerrados. Y si algo se notó fue que en Los Corrales de Buelna un miércoles de mercado se quedó sin puestos ambulantes.