La plataforma CORE ha opinado que el concurso para la asignación de potencia eólica que ha resuelto el Gobierno de Cantabria está basado "en falsas expectativas económicas" porque, en su opinión, ni cambiará el modelo económico de la región ni creará tanto empleo como anuncia el Ejecutivo.
CORE vaticina además, en un comunicado, que se va a trasladar al desarrollo eólico el "insostenible y corruptor modelo de la burbuja inmobiliaria".
Esta plataforma pone en duda que los siete grupos empresariales adjudicatarios del concurso eólico vayan a poner a Cantabria a la cabeza de las energías renovables, a cambiar su modelo productivo y a sacarla de la crisis porque la mitad, sostiene, no tiene capacidad tecnológica "ni reconocida ni demostrada en el sector".
Según CORE, son esencialmente empresas constructoras, papeleras y conserveras, además de entidades financieras.
También critica las previsiones de creación de empleo que maneja el Gobierno, que ha cifrado en más de 4.000 los puestos de trabajo directos e indirectos que generarán los parques eólicos y los proyectos industriales y de innovación que llevan aparejados.
La plataforma cree que los empleos fijos generados por los parques no superarán los 200 y denuncia que el Ejecutivo juegue con "el fácil y difuso espejismo de los puestos indirectos, de un modo que recuerda demasiado a los supuestos empleos del famoso escándalo de la fábrica de fibroyeso".
Y recuerda que el sindicato UGT emitió un dictamen en el que se minimizaba el impacto del desarrollo eólico en el empleo y el sistema productivo, que además ponía de manifiesto la falta de rigor del proyecto.
CORE insiste en que el concurso eólico se ha saltado los procedimientos ambientales que marca la ley, no ha ido acompañado de participación ciudadana y se ha puesto en marcha de una forma improvisada, sin estudios vinculantes, sin un plan de ordenación del territorio ni una ley del paisaje.
Desde su punto de vista, el desarrollo eólico trasladará un modelo económico ya conocido, el de la "construcción-destrucción del litoral", cuyas consecuencias padece la región en estos momentos y que ha supuesto una "importante degradación" de su territorio.
Un modelo, añade, cuyas "bondades" serán "efímeras", al igual que en otros lugares de España con la implantación de la energía eólica.