eldiariomontanes.es
Domingo, 27 mayo 2012
sol
Hoy17 / 23||Mañana15 / 17|
más información sobre el tiempo
Estás en: > > >
"El proyecto del Campus de Excelencia se encuentra más allá de la fe"

discurso del rector

"El proyecto del Campus de Excelencia se encuentra más allá de la fe"

Federico Gutiérrez-Solana presidió el acto que, con motivo de la festividad de Santo Tomás de Aquino, se ha celebrado en el Paraninfo

27.01.11 - 22:13 -
En Tuenti
CerrarEnvía la noticia

Rellena los siguientes campos para enviar esta información a otras personas.

* campos obligatorios
Cerrar Rectificar la noticia

Rellene todos los campos con sus datos.

* campos obligatorios
Celebrar Santo Tomás de Aquino posee, entre sus muchos significados posibles y válidos, el de recordarnos que la tarea de la universidad es ya casi milenaria, y que procede de una irrevocable apuesta por el uso de la razón para descubrir las claves de la naturaleza y de la sociedad, y así poder mejorar el curso de las cosas humanas.
El ser humano quiere saber: este es el fundamento de la Universidad. Y hoy, el conocimiento se ha convertido en el principal factor de desarrollo económico. Necesitamos saber. Con ello, las Universidades han pasado al centro de la escena social: de ellas se espera la formación de un capital humano de alto valor, la generación de nuevos conocimientos y su aplicación a procesos de innovación que incrementen la eficacia del tejido productivo y de servicios. El nivel de la universidad se mide por el indicador combinado de estos tres criterios. Y hay excelencia internacional cuando estas tres actividades (docencia, investigación y transferencia) se realizan con una calidad tan alta que permita su inclusión en el círculo de los mejores en el escenario globalizado.
El programa español de Campus de Excelencia Internacional representa un proyecto muy ambicioso, porque se compromete a impulsar un salto cualitativo para las universidades de nuestro país. Ese salto no sería posible sin los avances de la educación superior en los últimos veinte años. Pero ahora se trata de un modelo nuevo, en el que la universidad asume esa centralidad social, y protagoniza la coordinación de un agregado de agentes educativos, económicos, sociales e institucionales para impulsar un cambio de modelo productivo en su entorno territorial.
El éxito de este programa, por tanto, será de la mayor trascendencia. Lo será para nosotros con Cantabria Campus Internacional; y lo es para toda España con el conjunto de proyectos transformadores aprobados en 2009 y 2010.
Este cambio universitario hacia la excelencia no es un tránsito de la noche a la mañana. Para nosotros tiene su horizonte de evaluación internacional marcado para el año 2015, y por consiguiente estamos sólo en los inicios de un viaje que se irá acelerando en cada curso hasta culminar, dentro de cinco años, con el cumplimiento de los objetivos marcados en el Plan Estratégico de Conversión a Campus de Excelencia Internacional. Estamos tratando de hacer, en sólo un quinquenio, lo que otras universidades extranjeras han venido haciendo desde hace décadas. Se necesita, pues, intensidad, concentración, confianza, aliento y colaboración. Se necesita, sobre todo, continuidad por parte de todos en el camino que hemos emprendido.
Por lo que a nosotros respecta, en su primer año de existencia Cantabria Campus Internacional ha tenido un arranque muy prometedor, que augura que podemos perfectamente alcanzar, a corto plazo, una altísima velocidad de crucero en su ejecución. Hoy conviene recordar que gracias al Campus Internacional se han generado una gran cantidad de recursos adicionales para financiar proyectos de I+D+i realizados por equipos universitarios y empresas asociadas a sus iniciativas, y también para financiar nuevas infraestructuras de excelencia. Que se genere esa inyección económica en un escenario de recesión es algo que ya por sí mismo habla a favor de las muchas utilidades concretas y tangibles del campus y también de sus promotores, Gobierno de España, Gobierno de Cantabria y todos los agentes implicados en él.
El proyecto del campus de excelencia, por tanto, ya se encuentra más allá de la fe. No es algo ante lo que uno tiene que optar entre la creencia o el escepticismo. No caben dudas ante las obras del Gran Tanque de Ingeniería Marítima, del Instituto de Biomedicina o de la Casa del Estudiante, que están a la vista de todos en el PCTCAN y en Las Llamas. En el plano científico, estamos siendo ya vanguardia en temas de agua y energía, y somos capaces de construir una posición internacionalmente protagonista en ese campo tan vital para el porvenir de nuestra sociedad. Y lo mismo va a ir sucediendo con las demás áreas estratégicas, que poseen otro calendario, pero también están en marcha y cumpliendo sus etapas: banca y mercados financieros de la mano de la fundación UCEIF con el Santander; biomedicina y biotecnología con el Consejo Superior de Investigaciones Científicas y la industria farmacéutica; lengua y patrimonio en una estructura de trascendencia estatal y panhispánica; tecnología al servicio de proyectos pioneros como Santander Smart City o ciudad inteligente, uno de los pilares en que se fundamenta el reconocimiento de Santander como ciudad de la Ciencia y la Innovación; y todas nuestras capacidades en física y matemáticas, implicadas en redes internacionales de primer nivel, como atestigua cada día nuestro Instituto de Física, en su enlace con el Fermilab de Chicago, el CERN de Ginebra o la Agencia Europea del Espacio. Todo ello, con el valor añadido de la difusión que potencia la Universidad Internacional Menéndez Pelayo.
Tenemos la hoja de ruta marcada. Ahora se trata de ejecutarla, de ir convirtiendo las propuestas en realidades. Desde el respeto a los ritmos propios de cada institución, y teniendo en cuenta el contexto próximo de múltiples elecciones, deseamos manifestar nuestra confianza en que Cantabria Campus Internacional salga de todo ese proceso realmente fortalecido y con sus objetivos intactos. Como Rector, pido a todos el mantenimiento de esta unidad de voluntades, porque es condición necesaria para culminar con éxito esta gran transformación emprendida en un proyecto colectivo de región.
Estamos en un viaje sin retorno. Pero, aunque en España hemos avanzado, seguimos estando lejos de los países de la OCDE en los recursos que ponemos a disposición de la educación superior y de la investigación y transferencia de conocimiento. Y en el año 2010 nuestro avance se ha detenido. En este momento crucial corremos el riesgo de que otros países nos adelanten y los de cabeza se distancien aún más. La actual coyuntura económica pone a nuestra sociedad precisamente ante un dilema fundamental: o aumentar los recursos educativos y científicos como prioridad, apostando con fuerza por un nuevo modelo productivo, o frenar la convergencia en conocimiento y, con ello, el futuro.
Aún resuenan las palabras recién pronunciadas por el presidente de los EEUU, Barack Obama, en el Discurso sobre el estado de la Unión, incidiendo en la necesidad de generar una ola de innovación que permita crear empleo e impulsar el crecimiento económico. “En una economía globalizada en la que han cambiado las reglas de juego, el país debe invertir en educación, innovación e infraestructuras para mantenerse competitivo”, ha asegurado Obama. Ese es el camino.
La Universidad de Cantabria es la primera en agradecer a todas las instituciones su enorme sensibilidad ante estas cuestiones, y su extraordinario apoyo en estos años. El pasado inmediato nos permite destacar el incremento de financiación asociado al Contrato-Programa con el Gobierno Regional, así como el aumento de la inversión en I+D+i en nuestra región, desde el 0,45% del PIB al 1,10% en los últimos años. Pero la visión de futuro nos hace subrayar que nuestro sector del conocimiento no es simplemente uno más al que le pueda tocar una parte alícuota de la reducción de recursos; nuestro sector es el que Cantabria ha elegido como impulsor de su nuevo modelo productivo y de desarrollo; y por tanto es la llave del cambio para los demás, en los ámbitos que hemos definido como estratégicos para la excelencia y que están ya generando su primer tejido productivo nuevo.
Mantener la voluntad significa mantener el criterio. Y el criterio se traduce en una prioridad dentro del orden de las inversiones. Estas palabras no deben interpretarse como una simple demanda de cara a los presupuestos públicos, sino como una exhortación a la coherencia de todos los que nos hemos comprometido en esta transformación.
Y es que este modelo que incardina el Campus Internacional promueve una intensidad mucho mayor en la participación de las empresas en las actividades de I+D+i, a través de clústeres público-privados en torno a las áreas estratégicas del campus. Y aquí hay mucho trabajo pendiente. Porque el protagonismo privado en todas estas tareas, siendo esencial, resulta aún limitado. En Cantabria, el tejido empresarial sólo participa en un 35% de la inversión en I+D+i, la mitad de lo deseable.
Por tanto, nos dirigimos no sólo a los responsables públicos, sino también a los agentes privados, y específicamente a los empresariales. Sabemos que su entorno es ahora más difícil que antes, pero conocemos bien su voluntad de salir adelante, y tenemos que apelar a ese espíritu emprendedor. Resulta necesario potenciar la cultura innovadora. Y en tiempos de crisis no hay que frenar la transformación, sino acelerar el paso.
La Universidad de Cantabria se sigue ofreciendo a la sociedad para que aproveche su potencial. Desde la transparencia gestora. Abierta a que la sociedad nos diga qué modelos de gobernanza del campus internacional le parecen más eficaces. Comprometida con el territorio en el que se arraiga y, al mismo tiempo, comprometida con la proyección de esas capacidades en todo el mundo. Y dispuesta a rendir cuentas a la sociedad. Así lo hemos hecho recientemente, con la presentación de un informe independiente sobre la contribución socioeconómica de esta Universidad, del cual sólo extractaré que: por cada euro que la sociedad cántabra invierte en la Universidad, ésta le retorna casi tres; o que la actividad de la UC ha propiciado más de una quinta parte del crecimiento económico de Cantabria en los últimos diez años y da soporte a unos 6.600 empleos.
En esa misma línea de compromiso, esta Universidad no ha querido enrocarse en una comodidad sin horizonte, ni buscar una solución estructural válida sólo para sí misma. Esta Universidad propuso un modelo de campus integral al servicio del desarrollo regional y lo hizo desde un profundo sentimiento de responsabilidad social. Pero lo más importante es que la idea se ha transformado en un objetivo de todos. Y, por tanto, el Campus de Excelencia Internacional no es un horizonte para la Universidad de Cantabria, sino para toda la comunidad.
En este curso hemos culminado el proceso de implantación del EEES en nuestro modelo de enseñanza. Pronto vamos a inaugurar en el Pctcan el Gran Tanque. Las obras de transformación del entorno del campus de Las Llamas continúan, incluyendo el complejo de las Tres Torres con la Casa del Estudiante, y espero que muy pronto la obra del Colegio Mayor Juan de la Cosa. Nuestros alumnos, por cierto, ya tienen su propia radio universitaria como centro de creatividad y comunicación joven. Estamos registrando respuestas entusiastas a nuestras convocatorias de atracción de personas de talento, que deberán crear escuela científica en nuestro campus. Hemos empezado ya el camino hacia los primeros títulos oficiales en Comillas. Como he dicho al principio, a través de las diferentes líneas de financiación, entre todos contamos con 130 millones de euros para infraestructuras de excelencia y la creación de clusters, como los de agua y energía y el biomédico, que a su vez serán generadores de más recursos. Hemos visto aprobado nuestro proyecto del programa Innocampus para desarrollar más iniciativas de transferencia en el Pctcan. Hemos iniciado ya los programas de perfeccionamiento en Lengua Inglesa, porque en un campus internacional este es, obligatoriamente, un aspecto diferenciador de nuestra oferta.
Así pues, en sólo un año hemos puesto en marcha lo que a finales de noviembre de 2009 era simplemente un documento. Si logramos convertirlo para 2015 en realidad cotidiana, comprobaremos el gran cambio que habrá experimentado Cantabria, tanto en su tejido productivo como en su nivel de empleo y sus expectativas de futuro. Y también, desde luego, la Universidad de Cantabria, pues toda ella está llamada a participar en el impulso de excelencia, y no sólo las áreas seleccionadas. No son círculos que se cierran, sino horizontes que se abren, generando oportunidades para todos.
Para terminar, quiero reivindicar la función universitaria en España. Mientras aquí nos complacemos en titulares y comentarios sobre la falta de adaptación de las enseñanzas universitarias a la vida real, una de las economías más fuertes del mundo ha sido noticia estos días porque quiere contratar a jóvenes españoles cualificados. Alemania no piensa que enseñemos mal a nuestros estudiantes: se los quiere llevar para integrarlos en su propio desarrollo. Una situación en la que nuestra juventud más preparada es buena para Alemania y no para España es algo que nos tiene que hacer reflexionar con total severidad y urgencia. No podemos permanecer impasibles ante un modelo de sociedad que carece del dinamismo preciso para saltar a un nuevo nivel de desarrollo, denegando oportunidades vitales a nuestros jóvenes. Y para ayudar en la superación de ese reto estamos las universidades, comprometidas con el desarrollo y la transferencia, deseosas de recorrer este nuevo camino hacia un país más moderno que atraiga talento foráneo en vez de asistir a la emigración del propio. No perdamos tiempo ni dudemos en las prioridades.
En nuestra comunidad, este reto de superación y de oportunidades se llama Cantabria Campus Internacional. Sigamos todos en él, junto a él, participando y apoyando un gran programa transformador cuyo éxito será el de todos.
Para ello, cuento, como siempre, con el equipo humano que cada día hace nuestra Universidad: sus estudiantes, sus profesores e investigadores, su personal de administración y servicios, los nuevos doctores que hoy hemos investido, los distinguidos en el currículum académico y cultural y aquellos que hoy hemos reconocido, las personas que se han ganado su retiro después de una vida de servicio a la educación. Al final, siempre lo más importante son las personas. La UC es para las personas. Y el Campus de Excelencia Internacional es para las personas. Ese es, precisamente, su gran valor.
Muchas gracias.
En Tuenti
Homenaje a las víctimas del terrorismo en Torrelavega
Cerca de 200 personas asistieron a los actos…
Aviso de galerna en Cantabria
Las buenas temperaturas invitaron a los cántabros a…
Convivencia escolar
La Península de la Magdalena ha acogido una…
Videos de Sucesos
más videos [+]
Sucesos
El Diario Montañes

EN CUALQUIER CASO TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS:
Queda prohibida la reproducción, distribución, puesta a disposición, comunicación pública y utilización, total o parcial, de los contenidos de esta web, en cualquier forma o modalidad, sin previa, expresa y escrita autorización, incluyendo, en particular, su mera reproducción y/o puesta a disposición como resúmenes, reseñas o revistas de prensa con fines comerciales o directa o indirectamente lucrativos, a la que se manifiesta oposición expresa.