Cómo detectar si se padece enfermedad renal crónica
Más de la mitad de los españoles desconocen los síntomas de la enfermedad renal crónica (ERC), una patología que afecta al 10% de la población. Este es uno de los datos que se desprende del estudio social realizado por la Fundación Renal ALCER (Federación Nacional de Asociaciones para la Lucha contra las Enfermedades Renales) a más de 800 españoles.
Pues bien, existen tres tests muy sencillos que contribuyen a detectar la enfermedad: la medición de la presión sanguínea, los análisis de orina que detectan la proteinuria -aparición de proteínas (albúmina) en la orina, donde normalmente no están presentes- y los análisis de sangre que indican si la creatinina, que normalmente se encuentra en concentraciones estables en la sangre y que es filtrada libremente por el riñón, no se está eliminando correctamente y, por tanto, si no hay una buena función renal.
Para Alejandro Toledo Noguera, presidente de ALCER, “el diagnóstico precoz de la ERC en estadios iniciales es fundamental para la prevención de la pérdida de función renal y de las complicaciones cardiovasculares. Por eso es importante concienciar a la población sobre la enfermedad y sobre la forma de prevenirla.
Las personas con sobrepeso presentan niveles más altos del aminoácido homocisteína en sangre que las no obesas, lo que aumenta su riesgo de sufrir un ictus, según ha demostrado el Centro de Investigación Biomédica en Red-Fisiopatología de la Obesidad y la Nutrición (CIBERobn).
La investigación, que se ha centrado en los casos de ictus criptogénicos –originados por causas desconocidas–, ha constatado que la media de edad a la que estos se producen es muy baja –42 años– en comparación con otros ictus, lo que evidencia la importancia de su prevención.
Dado que la hiperhomocisteinemia y la obesidad se pueden revertir a través de una alimentación adecuada, desde la red consorciada se ha recomendado la dieta mediterránea como preventivo contra las enfermedades cerebrovasculares.
La importancia de prevenir
El estudio, liderado por la doctora Dolores Corella en colaboración con Amparo Vayá, del Hospital la Fe de Valencia, ha constatado que el sobrepeso empeora los marcadores de trombosishemostasis –capacidad del organismo para detener los procesos hemorrágicos– y su asociación con el riesgo de ictus.
Los ictus son enfermedades cerebrovasculares ocasionadas por un trastorno brusco de la circulación sanguínea cerebral que altera la función de una determinada región del cerebro pudiendo dar lugar a parálisis o incluso la muerte.