
El Eibar ganó a la Gimnástica.
La Gimnástica sufrió en sus carnes la efectividad de cara a puerta del Eibar. Los goles de Arruabarena y Lombraña en los únicos disparos de los gipuzcoanos durante todo el partido, abrieron el camino a la quinta derrota de la Gimnástica de la temporada, que rompió así una racha de tres empates consecutivos y cinco jornadas sin perder. Duro revés para el conjunto cántabro.
No hizo un gran encuentro el cuadro cántabro, demasiado conservador y casi siempre a merced de un rival con mejores recursos y mayor vocación ofensiva. Solo en el tramo final Negredo recortó distancias, incluso, tuvo la opción de arañar un punto en una clara doble oportunidad, en un encuentro en el que los locales fueron más certeros, y así se explica la victoria sobre una Gimnástica que reaccionó demasiado tarde.
Tal y como se podía esperar, Abraham y Nacho Neira ocuparon las posiciones de central dejadas por el sancionado Mario y el lesionado Alberto. En el centro del campo, Aarón sustituyó al también sancionado Siro. Pero todas estas novedades aumentaron en el once con la presencia de Cusidor como ayudante de Aarón, y la titularidad de Negredo en la punta de ataque.
Con estas cinco novedades la Gimnástica buscaba al menos repetir en Ipurúa, el empate del pasado fin de semana en el campo del líder, el Mirándes. Los hombres de José Gómez, técnico de la Gimnástica, comenzaron mejor que la semana pasada y evitaron un posible gol tempranero de un cuadro gipuzcoano muy ambicioso. El Eibar rápidamente buscó y encontró el balón e imprimió mucho ritmo al choque en los primeros instantes, para encerrar en su campo a unos cántabros muy solventes en tareas defensivas.
El paso por los vestuarios apenas cambió la dinámica del encuentro. Los locales salieron decididos a ampliar la renta y volvieron a apretar en los primeros minutos de la reanudación; el omnipresente Gabri remató demasiado cruzado en una buena jugada personal dentro del área.
Con el paso de los minutos, el Eibar pareció conformarse y su empuje inicial se fue poco a poco diluyendo. Tampoco la Gimnástica aprovechaba la relajación local hasta que tras bastante tiempo sin nada reseñable sobre el cuidado césped de Ipurua, Negredo abrió la esperanza cántabra. El delantero centro supo recoger dentro del área un despeje corto de la zaga tras un pase en profundidad a Cristian para, de disparo con la zurda y a media altura, sorprender a Irureta.
Ese gol espabiló a una Gimnástica que entonces empezó a hacerse dueño del cuero e, incluso, pudo arañar el empate. Principalmente lo tuvo en sus botas el propio Negredo en una doble oportunidad en el minuto 79. Tras un buen centro desde la izquierda de José Luis, el atacante remató primero demasiado centrado para el despeje del cancerebero, y después, aún más fácil y también sin oposición ninguna, envió fuera cuando lo tenía aún más claro. Tras este susto, el Eibar se echó definitivamente atrás, mientras la Gimnástica buscaba una nueva ocasión, para al menos sacar algo positivo. El 2-1 final, hace que la Gimnástica retorne a tierras cántabras de vacío.