El Gobierno de España y el de Cantabria quieren iniciar una nueva senda de colaboración “decidida”, “leal”y “fructifera”, una “agenda normalizada” que para empezar tiene dos proyectos en cartera: el futuro de Altamira y el de la Fundación Comillas, iniciativas ambas que se quieren potenciar y que han centrado hoy la rueda de prensa conjunta ofrecida por el secretario de Estado de Cultura, el cántabro José María Lassalle, y el presidente regional, Ignacio Diego. De esta primera reunión entre ambos han surgidos ya algunas cuestiones concretas, aunque no todas han sido desveladas.
La primera es la idea de
potenciar y ampliar la presencia del Gobierno de España en el patronato de la Fundación Comillas. Lassalle ha recordado que entre los mandatos de la Secretaría de Estado se encuentra la potenciación y difusión de la cultura española, algo que se pretende hacer a través de la Fundación Comillas. Para ello se reformarán sus estatutos y el patronato, que tiene previsto reunirse este mes de enero, y
se seguirá adelante con una reformulación del proyecto diseñada por el propio Lassalle antes de ser nombrado responsable de Cultura y que va más allá de un proyecto meramente académico.
Esa reformulación ya ha echado a andar con la
Escuela de Gobernanza y tendrá otros pasos que “den una dinámica real a la Fundación, como centro de actividad cultural con dimensiones económicas asociadas”, precisó Diego.
Digitalización de fondos
También se quiere seguir impulsando el grado de Estudios Hispánicos y se pondrá en marcha un proyecto de digitalización de los fondos de las bibliotecas de Cantabria (la Menendez Pelayo, Gerardo Diego, José María de Cossío, y Fundación Barcenillas, entre otras) para poner en la red la información adecuada que permita dar a conocer los fondos de que dispone la comunidad.
Diego apuntó que esta nueva colaboración sobre Comillas aún no tiene una reformulación económica concreta pero insistió en que “juntos trabajaremos en nuevas áreas para abrir nuevos horizontes”.
Admitió que sigue en vigor un convenio con el Ministerio de Educación que contempla una aportación del Estado de tres millones de euros anuales, pero el presidente cántabro dijo tener dudas de si el ejercicio pasado se habían recibido. No han precisado más detalles sobre su continuidad.
En cuanto a la continuidad de la rehabilitación del Seminario Mayor, sede de la Fundación, el presidente cántabro indicó que se sigue con la idea de no seguir con las obras de la segunda y tercera fase, dada la falta de presupuesto. Únicamente admitió que podría abordarse la tercera, que corresponde a la iglesia, si se logra un presupuesto adecuado y el riesgo para su conservación se hace evidente. El resto “cuando las circunstancias lo permitan”.
Altamira, una apertura limitada y sólo si lo permiten los técnicos
En cuanto a Altamira, la voluntad del Gobierno regional, y Lassalle no contradijo al presidente, es una apertura "limitada y regulada" de la cueva, pero todo ello dependerá del informe que el Centro Superior de Investigaciones Científicas (Cesic) entregará en marzo. Una vez conocido se tomarán “decisiones colegiadas” sobre si se puede o no abrir la cueva o hay que esperar al proyecto de I+D+i ya anunciado sobre conservación preventiva para ver sus conclusiones, pero la clave la dará el informe de marzo. “Altamira es Patrimonio de la Humanidad y la idea es poner a disposición de esa humanidad la cueva, en la medida de lo posible y siempre que sea compatible con su conservación”, insistió Diego.
Lassalle explicó que a partir de las conclusiones del nuevo informe del Csic sobre el estado de la cueva, el Patronato tendrá que determinar los pasos a seguir. "Los técnicos son los que tienen la última palabra porque lo más importante es la conservación de la cueva".
Ambas administraciones se han puesto como objetivo la potenciación del entorno, del museo y el centro de intepretación de Altamira porque “tengo la sensación desagradable -dijo Diego- de que durante un tiempo ha habido poco esfuerzo para potenciar esta marca, la mejor forma de potenciarlo sería la apertura limitada, no cabe duda, pero dependerá de los informes”. Lo que no está previsto por el momento es un cambio en la dirección del Museo, a cargo de José Antonio Lasheras
"Cantabria no pierde, sino que gana un aliado"
Lassalle ha aprovechado su primera visita a Cantabria tras su nombramiento como secretario de Estado de Cultura, para agradecer la confianza que los cántabros han depositado en él durante tres legislaturas como representante de la región en el Congreso de los Diputados, algo que según aseguró le ha supuesto "un extraordinario honor".
Explicó que la necesidad de dedicar todo su tiempo a la Secretaría de Estado de Cultura es lo que le ha llevado a renunciar a su escaño en el Congreso por Cantabria, pero ha puntualizado que esta decisión "no significa dejar atrás lo que representa Cantabria para mí, sino todo lo contrario". Así, aseguró que "Cantabria no pierde, sino que gana un aliado en el propio Gobierno de España", y anunció nuevas incorporaciones de cántabros en la Administración central.
En la misma línea, el presidente del Gobierno regional y del PP afirmó que la presencia de Lassalle en el Gobierno de la Nación será "un valor añadido" para la región.