Los trabajos de reforma de la iglesia de Nuestra Señora de Toraya, ubicada en el barrio La Iglesia, en Hoz de Anero, están a punto de concluirse, según indicó el concejal de Obras del Ayuntamiento de Ribamontán al Monte, Ángel Arnaiz. La actuación se ha centrado en la rehabilitación del tejado y el coro de este inmueble religioso y para su financiación la Corporación y la Junta Vecinal de Hoz de Anero han solicitado subvenciones a la Consejería de Cultura del Gobierno de Cantabria.
El presupuesto de este proyecto ha ascendido a 49.000 euros para el arreglo de la cubierta mientras que la rehabilitación del coro ha supuesto 23.000 euros. El Consistorio y la Junta Vecinal han recibido ayudas por importe de 40.403 euros para la cubierta y 18.905 euros para el coro, de tal forma que el resto de coste, ha sido asumido por el Ayuntamiento la Junta Vecinal
El alcalde popular, José Luis Blanco, y la alcaldesa pedánea de Hoz de Anero, Rosa Maria Arduengo han coincidido en señalar la necesidad de hacer un esfuerzo desde las Administraciones para mantener y recuperar edificios que son utilizados por la mayoría de los vecinos y que forman parte del patrimonio histórico y arquitectónico del municipio. Igualmente, han incidido en la necesaria colaboración del Obispado de Santander e instituciones religiosas en estas actuaciones por ser los principales interesados en su mantenimiento.
Nuestra Señora de Toraya es un templo de una nave con capillas entre los contrafuertes, crucero flanqueado por dos capillas, cabecera poligonal y coro y torre a los pies. El crucero conserva los pilares de origen gótico del siglo XV; la cabecera presenta una cubierta avenerada sobre trompas, que data de 1575 que sigue un modelo acuñado por Rodrigo Gil de Hontañón y sus seguidores cántabros. El coro es uno de los más destacados de la Comunidad Autónoma; está documentado en el año 1732 y fue ejecutado por los canteros Francisco del Piñal, Mateo del Cagigal y Francisco de la Sierra.
La torre tiene tres cuerpos separados por impostas, el inferior de origen medieval. En el lado del evangelio del crucero se abre la capilla de los Acebedo, encargada por Fernando de Acebedo, atribuida al maestro de cantería Juan de Naveda y cubierta por una cúpula semiesférica sobre pechinas con espejos; en sus muros se abren dos edículos y en su suelo está enterrado Jerónimo de la Vega Sobremazas y Herrera.
La iglesia custodia un retablo mayor realizado entre 1608 y 1610, su traza se atribuye a Rodrigo de los Corrales y su escultura a dos autores distintos. Otras obras de interés son un Cristo crucificado del XVI situado en el presbiterio; los retablos prechurriguerescos de las capillas de Acebedo y la epístola, fechados hacia 1680; y un retablo Rococó situado en la capilla de la Dolorosa, de la segunda mitad del XVIII.