
Leandro Sainz de la Riva, primero por la izquierda, durante su comparecencia ante la comisión de investigacfión parlamentaria sobre GFB . / Sé Quintana
El cónsul honorario de Costa Rica en el Norte de España y exmiembro del consejo de administración de GFB, Leandro Sainz de la Riva, cree que la fábrica de fibroyeso de Orejo podría ponerse en marcha en tres o cuatro meses con una aportación económica de ocho millones de euros.
En esa cantidad incluye cuatro millones para el arranque de la planta propiamente y otros tantos para capital circulante y pago a proveedores de materia prima.
Se trata de la mitad de lo que plantean los administradores concursales, que elevan la estimación a 16 millones porque, según Sainz de la Riva, añaden al coste inicial la cuantía necesaria para garantizar tres años de funcionamiento sin problemas.
Así lo ha explicado ante la comisión parlamentaria que investiga la instalación de la fábrica en Orejo (Marina de Cudeyo), que ha retomado hoy sus trabajos.
En su comparecencia, Sainz de la Riva ha subrayado que Euroamérica -socio mayoritario del proyecto- va a luchar "hasta el final" para poner en marcha la planta, porque si se vende a otra compañía "pierde todo" lo que ha invertido.
Oferta de Fermacell
Ha considerado que la oferta de Fermacell para hacerse con GFB -incursa en concurso de acreedores- no responde al valor real de la fábrica y está convencido de que se puede "sacar mucho más" de los 14,5 millones de euros ofrecidos por el grupo alemán.
No obstante, comprende que la empresa pública Sodercan pueda estar valorando otros factores y prime la puesta en marcha de la fábrica y la creación de empleo sobre la valoración económica que, a su juicio, no ha sido "correcta".
En su opinión, Sodercan y el Gobierno "tendrán sus razones y pensarán que es lo mejor", lo mismo que Euroamérica piensa que lo mejor es su plan de viabilidad y prefiere ser ella quien saque el proyecto adelante, no Fermacell, que mataría "dos pájaros de un tiro quedándose con la fábrica y quitándose el competidor".
En cualquiera de los casos, el exconsejero de GFB lo que quiere es que la fábrica se ponga en marcha y que Cantabria pueda "rentabilizar" mediante la creación de empleo la inversión pública realizada en el proyecto, que ha cifrado en 27,14 millones de euros (10,14 millones en capital desembolsado y otros 17 en créditos participativos).
Sainz de la Riva ha destacado que la planta de Orejo es la mejor que existe actualmente en el mundo y cuenta con una maquinaria "de primer nivel", por lo que sería una "barbaridad que se quede ahí".
"Sigo teniendo la esperanza de que alguien la ponga en marcha", ha enfatizado el exconsejero de GFB, que no considera "fracasado" el proyecto y piensa que habría sido peor ponerlo en marcha en plena crisis de la construcción, porque entonces podría haber supuesto una "debacle" y ahora tiene todavía posibilidades.
La crisis fue, precisamente, uno de los factores que condujo a la situación actual del proyecto. Pero también influyeron los retrasos por algunos problemas con los terrenos y que se acabó el dinero.
Todo ello hizo que después de iniciar las pruebas, y al coincidir la crisis de la construcción, cundiera el "desánimo" entre los socios y dudaran si comenzar o no la producción en la planta, que ya había contratado al personal para arrancar y para poder tener así derecho a subvenciones.
Niega indicios de corrupción
Sainz de la Riva, que desde 2010 no es consejero de GFB, ha reconocido que no ha sido todo "un camino de rosas" y que hubo "desencuentros" entre los socios mayoritarios y el Gobierno cántabro, que participaba en el proyecto a través de Sodercan.
Pero ha recalcado que la línea de actuación del Ejecutivo regional fue "correcta", ha negado "rotundamente" que haya habido indicios de corrupción en el proceso y solo le consta que se haya hecho un regalo entre las partes: un reloj que recibió Max Fischel cuando se jubiló como presidente de GFB.
También ha defendido la postura de Euroamérica, que ha estado "dando la cara" hasta el día de hoy y ha intentado llegar a un acuerdo con Sodercan, que no lo ha considerado "de su agrado".
Con estas declaraciones, el diputado regionalista Rafael Pérez Tezanos cree que cada vez queda "más lejos" el "fantasma de la corrupción" o de la "mala gestión" que se ha intentado generar en torno a GFB.
Sin embargo, la popular María Antonia Cortabitarte ha asegurado que la comparecencia de Sainz de la Riva aporta "más incógnitas", por si no eran ya "suficientes" las que estaban por resolver.
Por su parte, Ana Isabel Méndez (PSOE), que no ha realizado ninguna pregunta al exconsejero de GFB, ha resaltado que lo importante es encontrar una buena solución y ha instado al PP a trabajar por poner en marcha la fábrica con el mismo "empeño" que pone en "enfangar" el proyecto.