El grupo del PRC en el Ayuntamiento de Torrelavega ha exigido hoy al presidente regional, Ignacio Diego, que traslade a los nuevos responsables del Gobierno central la necesidad de acometer el proyecto de soterramiento de las vías de FEVE a su paso por la ciudad, porque es una actuación "fundamental".
En un comunicado, el concejal regionalista Pedro Pérez Noriega muestra su "decepción" por la "nula presencia" de Torrelavega en los encuentros que Diego, y su consejero de Obras Públicas, Francisco Rodríguez, han manteniendo en Madrid con representantes del Gobierno de España, entre ellos con la ministra de Fomento, Ana Pastor.
El edil se refiere a las negociaciones para que se incluya el Mundial de Vela que se disputará en Santander en 2014 en la Ley de Presupuestos Generales del Estado y a la comparecencia de Pastor en la Comisión de Fomento del Congreso de los Diputados en la que anuncia el tramo Santander-Palencia del AVE .
En este sentido, Pérez Noriega pone de manifiesto que mientras se habla de estos proyectos "no se dice nada" de otros como la autovía Solares-Torrelavega o del proyecto de soterramiento de las vías de FEVE, actuaciones de gran importancia para la ciudad.
En su opinión, lo que debería hacer el alcalde de Torrelavega, Ildefonso Calderón (PP), es "aprovechar" uno de los viajes de Diego a Madrid para "personarse" en el Ministerio de Fomento y "exigir" la convocatoria de la Comisión de Seguimiento del soterramiento.
Considera que de esta manera se podría conocer información sobre qué gestiones han realizado sus compañeros de partido en la capital de España para que el soterramiento sea una realidad.
"A día de hoy -explica Pérez Noriega- la realidad es que todo sigue igual: la Comisión de Seguimiento no se ha convocado; se desconocen las gestiones que han realizado el alcalde o el Gobierno de Cantabria para impulsar este proyecto".
Por último, Pérez Noriega exige al alcalde que reclame en Madrid "una solución definitiva" para las mercancías peligrosas de Tanos, pues "pasan los meses y continúan en las mismas condiciones", mientras la estación de RENFE "sigue siendo tercermundista"