La dirección de Cantur ha comunicado esta mañana al presidente del comité de empresa que habrá despidos entre los más de 430 empleados que componen la plantilla, pero no ha especificado cuántos. "Nos han planteado tres escenarios distintos para garantizar la viabilidad", ha informado el presidente del comité, Alberto Terán, al salir del encuentro. Sin embargo, la dirección ha preferido no concretar las posibilidades hasta que sobre ellas decida el presidente regional, Ignacio Diego, que hoy reúne al Consejo de Gobierno para aprobar un duro plan de ajuste en el sector público empresarial de Cantabria.
"Los tres escenarios tienen diferentes niveles de agresividad", ha añadido Terán, desconocedor de las cifras, pero no de su espíritu. Tampoco sabe si la opción con menos recorte de plantilla implicará una rebaja mayor de salarios en compensación, ni si, como recomendaba la auditoría externa encargada por el Gobierno, se privatizarán parte de los servicios menos rentables, caso de la hostelería.
Sí ha protestado el portavoz de los trabajadores porque se haya demonizado a Cantur, que gestiona una decena de grandes instalaciones turísticas, como el teleférico de Fuente Dé, el Parque de la Naturaleza de Cabárceno o la estación de Alto Campoo, y que precisamente es de los entes públicos que más riqueza aporta a la región. “Parece que todos los males se descargan sobre Cantur, cuando no es la empresa que más pérdidas genera, ni las pérdidas son culpa de los trabajadores. Me preocupa que la medidas sean más severas que en otros sitios”.
Las 45 empresas cuya gestión ha supervisado el Gobierno a través del Instituto Cántabro de Finanzas (ICAF) acumularon 211 millones de pérdidas en los ocho años del bipartito PRC-PSOE, y sumaron 2.160 trabajadores. De ese total, que esgrime el PP como argumento para el plan de ajuste y que se corresponde al cierre del ejercicio de 2010, hay que descontar sin embargo los datos de Emprendinser, la sociedad pública dedicada a la ayuda a domicilio, con 500 trabajadores pero recién privatizada.