La larga y tensa reunión que ayer por la tarde-noche mantuvieron los representantes del comité de empresa de Cantur, la principal empresa pública de la región, con una decena de instalaciones turísticas a su cargo y una plantilla de 430 personas, concluyó con la firma de un duro plan de ajuste. Incluye un Expediente de Regulación de Empleo (ERE) que supondrá el despido de 40 personas, de las que seis podrían salvarse con prejubilaciones, además de la privatización de los servicios de hostelería y mantenimiento de la sociedad, donde se ocupan otros 140 contratados.
Así lo han confirmado esta mañana varios de los sindicatos presentes en la reunión, donde el principal conflicto se vivió entre los representantes de los trabajadores. Comisiones Obreras y UGT rechazaron la firma, por entender que antes había que dar traslado a la plantilla de los acuerdos. Del otro lado, quienes lo apoyaron (CSIF, USO y SIEP ) entendían que, con la actual reforma laboral y la actitud del Gobierno regional, las condiciones ofrecidas ayer podrían empeorar de una semana para otra. Vieron urgencia.
La empresa no concretó qué 40 empleados propondrá para el ERE. Lo hará en “15 días o tres semanas”, según informó Guillermo Villegas, de CC OO. Tampoco especificó si privatizará toda la hostelería de forma conjunta o parcelando contratos. Aunque en principio ofreció la garantía que las adjudicatarias subrrogarán los contratos, en Comisiones dudan de esa intención, vistos otros precedentes similares en empresas públicas. En cualquier caso, el proceso administrativo para desprenderse de esos servicios (elaboración de pliegos de condiciones, convocatorias de concursos públicos, análisis de ofertas y resolución) ocupará más de medio año.
Los sindicatos están explicando hoy a los trabajadores el alcance del ajuste y las posturas de cada cual. CC OO ha mandado una nota de prensa esta mañana donde califica de “vergonzoso” el acuerdo, y de “bochornosa la actitud de los siete delegados de CSIF, USO y SIEP, que han tomado este acuerdo para desmantelar la empresa sin negociar ni informar a la plantilla. Entiende que “no es de recibo que el Ejecutivo regional plantee esta brutal reducción de la plantilla, que afectaría a más del 41% de sus actuales trabajadores y, al mismo tiempo, no dude en ponerse para salir en la foto defendiendo el empleo en Teka”.
Comisiones y UGT convocarán una asamblea laboral en Cantur, probablemente para la próxima semana.