
Manuel de la Fuente, uode los administraciodores concursales de GFB, durante su comparecencia en la comisión de investigación./ Foto: Roberto Ruiz
Uno de los administradores concursales de GFB, Manuel de la Fuente, ha destacado que, aunque la oferta de compra de la multinacional Fermacell puede considerarse "mala" en términos económicos, es "una oportunidad de oro" porque generaría al menos 60 puestos de trabajo y riqueza para Cantabria.
De la Fuente ha comparecido en la comisión de investigación del Parlamento regional sobre GFB, en donde sólo ha contestado a las preguntas del grupo del PP, ya que el PRC y el PSOE no han acudido después de haber anunciado que renuncian a participar en este órgano.
El administrador concursal ha señalado que Fermacell ofrece 14,5 millones de euros por la fábrica, si bien la deuda de GFB asciende actualmente a 64 millones y "cambia cada día".
Con este dato, la administración concursal piensa que la oferta puede considerarse "mala", puesto que el fin último sería que los acreedores pudieran recuperar esos 64 millones de euros de pasivo.
Sin embargo, De la Fuente avisa de que también hay que "valorar el proyecto" en conjunto, teniendo en cuenta la riqueza que generaría para la región la puesta en marcha de la fábrica, los puestos de trabajo que se crearían y el impacto en industrias auxiliares.
A su juicio, en ese sentido la opción de Fermacell podría ser "una oportunidad de oro" para Cantabria . "Es una oferta mala pero enriquecedora", ha resumido.
El administrador concursal ha explicado que, para ser rentable, la fábrica tiene que fabricar 15 millones de metros cuadrados de fibroyeso al año.
"Y eso hay que venderlo", ha recalcado, antes de apuntar que la demanda de ese tablero en España era de 5 millones de metros cuadrados "en la época gloriosa", con lo cual otros 10 millones tendrían que exportarse.
De la Fuente ha manifestado que la ventaja de Fermacell es que tiene "ya vendidos" esos 15 millones de metros cuadrados "y ni uno solo en España". Esta compañía, ha agregado, se compromete a generar 60 puestos de trabajo.
Pero, según los cálculos de la administración concursal, la fábrica necesitaría funcionar a tres turnos, con lo que "lo normal" sería pasar a 240 puestos de trabajo, a lo que habría que sumar el impacto en la industria y los sectores auxiliares.
"Lo que nos encontramos es que tendríamos en nuestras manos una oportunidad de oro dentro de la historia industrial de Cantabria ", ha enfatizado De la Fuente, que ha comparado este proyecto con la implantación de multinacionales en la zona de Torrelavega en los años 40 y 50.
A su entender, el Gobierno de Cantabria , el Parlamento regional y los ciudadanos deberían "tirar como sea del carro" para conseguir "colocar esa fábrica en producción", ya que eso implicaría "riqueza" para la comunidad autónoma.
De la Fuente también ha aseverado que Fermacell nunca ha querido hablar con el socio privado Euroamérica, una afirmación que echaría por tierra las sospechas de que la posible venta a esta multinacional alemana pudiera estar pactada de antemano con el grupo mayoritario costarricense.
Y ha explicado que, antes de esta oferta de Fermacell, la sociedad regional Sodercan hizo gestiones para intentar encontrar un comprador para GFB, aunque realmente sólo los contactos con el grupo Sandford pudieron "haber tenido visos de que salieran".
La portavoz del PP en esta comisión, María Antonia Cortabitarte, ha agradecido a De la Fuente y al resto de administradores -presentes en la sala- su presencia en la Cámara, y ha pedido disculpas por la ausencia de regionalistas y socialistas.
De la Fuente se ha ofrecido al Parlamento en todo lo que pueda ayudar, pero ha advertido de la importancia del momento que vive el proyecto de GFB.
"Cuando esta mañana he desayunado con la noticia de que dimitía parte de la comisión porque, de alguna manera, estábamos en liquidación y ya no tenía solución la cosa, es precisamente ahí donde nos la jugamos", ha recalcado.