
Preciado se inició como entrenador en Tercera División con la Gimnástica de Torrelavega en la temporada 1995-96.
Manuel Preciado Rebolledo fue futbolista y entrenador. Toda su vida estuvo siempre ligada al fútbol. Un hombre con carácter y según sus allegados "una bellísima persona".
Manolín, como le llamaban muchos, empezó su carrera como futbolista en el Racing (1978-1982) y, a partir de ahí, jugó en el Linares (1982-1984), Mallorca (1984-1985), Alavés (1985-1986), Ourense (1986-1987) y Gimnástica de Torrelavega (1987-1992). Y, tres años después de su retirada, fue este último club cántabro el que le dio la oportunidad de debutar como entrenador, en Tercera División, gesto que Preciado agradeció de la mejor manera que sabía, logrando ese mismo año el ascenso.
Al año siguiente haría otro tanto con el Racing B, para acabar entrenando el primer equipo en la temporada 2003-2004, pero aquel ilusionante proyecto en el que Preciado iba de la mano de Quique Setién, por entonces director deportivo del Racing, apenas duró unos meses porque llegó al club el empresario estadounidense de origen ucraniano Dimitri Piterman, lo que provocó la precipitada salida del tándem de técnicos cántabros.
Preciado cambió de aires y fichó por el Levante, con el que esa misma campaña (2003-2004) conseguía el primero de los dos ascensos que ha logrado a Primera División, ya que tres campañas más tarde, después de recalar en el Real Murcia y de nuevo en el Racing, Preciado devolvía al Sporting de Gijón a la máxima categoría del fútbol español.
Sin duda ha sido en su querido Sporting donde Preciado se ha sentido más a gusto y, sobre todo, donde más facilidades ha tenido para plasmar su filosofía futbolística, no en vano el técnico cántabro, con 232 partidos, es el segundo entrenador que más encuentro ha dirigido al Sporting, sólo superado por José Manuel Díaz Novoa.
Pero en el fútbol toda relación entre un técnico y un club tiene su fecha de caducidad, marcada en la mayor parte de los casos por los resultados. Así, mediada la última temporada Preciado fue destituido como medida para tratar de evitar el descenso a Segunda, objetivo que tampoco logró su sucesor, Javier Clemente.
Preciado falleció en la madrugada de este jueves en Valencia horas, antes de su anunciada presentación como técnico del Villarreal, al que llegaba con el reto de lograr devolver al equipo a Primera División, en el que hubiese sido su tercer ascenso a esa categoría.