
Los trabajadoes municipales recogen los últimos objetos del agua / Foto: S. Torre
Los operarios de las piscinas municipales de Suances han encontrado esta mañana dentro del agua un extintor, varias sillas, mesas, basureros, bidones y escaleras, entre otros objetos. Además, han aparecido las cuatro duchas exteriores dobladas e inservibles y la puerta del almacén forzada. Nada más llegar y encontrarse la situación, los tres operarios dieron aviso al Ayuntamiento y la policía local se personó en el lugar de los hechos.
Al parecer, alguien entró en el recinto, por la portilla del instituto anexo, y tras romper el candado de la puerta del almacén, cogió todo el material de los vestuarios y lo tiró a la piscina, que ya está llena y los operarios trabajan para ponerla a punto de cara al día 1 de julio, cuando se abrirá al público.
Aunque no se tiene la certeza de cuándo tuvo lugar el acto de vandalismo, porque durante el fin de semana no suele acudir nadie a trabajar en la piscina, un trabajador del Ayuntamiento asegura que vio salir gente del recinto a las ocho de la mañana del domingo.
A pesar de lo llamativo que resultaba ver la piscina repleta de todo tipo de objetos, los daños materiales ascienden a la suma del coste del extintor y de las duchas, que han quedado inservibles y habrá que sustituir, lo único que resulta inservible.
El Ayuntamiento aún desconoce la cuantía económica, pero el concejal de Medio Ambiente, Jesús Herrera, ha señalado que el Consistorio se planteará seriamente instalar cámaras de seguridad para que en próximas ocasiones el culpable “pague y se conozca”. También ha indicado que una vez que se cuantifiquen los desperfectos, si se localiza al autor, “pagará por todo”. Y recuerda que aunque es improbable dar con el responsable, el año pasado se localizó a varios jóvenes que se dedicaban a hacer pintadas por la zona, se puso la denuncia correspondiente y la resolución está a punto de emitirse.
No es la primera vez que la piscina sufre un acto de vandalismo. Uno de los operarios recuerda que hace dos años, varios jóvenes arrojaron varios botes de pintura a la piscina y hubo que vaciarla por completo.