Las vallas del antiguo parking del ferry se abrieron ayer para que los ciudadanos asistiesen a un concierto del showman Ray Gelato
El presidente de Banco Santander, Emilio Botín, reconoce que el debate generado "ha aportado mucho el proyecto"
Imágen del inicio de las obras del Centro Botín, que concluirá en 20 meses. / Foto: Celedonio.
Datos técnicos
Equipo del proyecto
Un edificio de arte y cultura
Con un concierto de jazz comenzó ayer la cuenta atrás para la entrada, hoy, de las máquintas en el recinto que hasta ahora había permanecido vallado para los santanderinos. Desde primera hora de la mañana, los operarios han comenzado a desmontar la estructura que se levantó para el acto de colocación de la primera piedra. Ayer, Ray Gelato puso la voz y el sonido de una gala a la que asistieron decenas de ciudadanos, reflejando lo que aspira a ser nuevo edifcio, un enlace de la ciudad con este punto "inutilizado". Este concierto fue el primer acto cultural del Muelle de Albareda hasta que el Centro Botín abra sus puertas en verano de 2014. Como anunció el presidente de la Fundación Botín, Emilio Botín, los obreros han comenzado esta mañana a levantar
"la mejor obra de toda la carrera de Renzo Piano". El arquitecto italiano también estuvo presente en el acto de la primera piedra junto a todas las autoridades de Cantabria y representantes del Estado.
Las obras que arrancan hoy supondrán una inversión de 77 millones de euros y tardarán 20 meses en terminarse. O algo menos, según el presidente de OHL –empresa que se encargará de los trabajos junto con la cántabra Ascán–, Juan Miguel Villar Mir, que se comprometió a terminar el centro cultural el 28 de febrero de 2014 en lugar del 1 de junio, fecha que se maneja en el pliego de condiciones.
El
centro cultural, según un informe realizado por la consultora Deloitte que analiza su impacto socioeconómico en la región,
creará 1.400 puestos de trabajo, 900 de ellos en la región durante la construcción del edificio. Una vez terminado, dará empleo a 650 personas y acogerá a 200.000 turistas anualmente.
Durante el
acto, el presidente de Cantabria, Ignacio Diego, y el alcalde de Santander, Íñigo de la Serna, subrayaron la importancia del Centro como
motor de la región y compararon su construcción con el impacto que en su día tuvo, y hoy sigue teniendo, el Palacio de La Magdalena en la ciudad.
El debate generado por la construcción del Centro, con críticas a la ocupación de este espacio de la Bahía de Santander, ha supuesto, para Botín, una "gran aportación al proyecto". "Gracias a esa participación y a la gran capacidad de escuchar que ha demostrado Piano, hemos dado el paso para hacer el túnel que va a duplicar la extensión de los Jardínes de Pereda y que unirá Santander con su Bahía", señaló.
Y es que el centro de arte viene con una reforma del entorno incluida. El tráfico se soterrará, lo que implicará la desaparición de la rotonda del incendio, junto a la Plaza de Alfonso XIII, y los Jardínes de Pereda pasarán de 20.000 a 42.000 metros cuadrados. Ese debate al que hizo mención Botín también propició el cambio de ubicación del edificio, previsto en un principio en el espacio de la grúa de piedra y que, finalmente, se construirá en el hasta ahora parking del ferry. "Hay que aceptar con humildad el debate. Hemos tenido mucha ayuda de la región y de la ciudad. Hay que recordar que mi profesión es una de las más peligrosas. Lo que hacemos dura para siempre, no se pueden ocultar los errores", añadió Renzo Piano. Ese cambio de lugar no afectará a la mayor virtud que, según el arquitecto italiano, tendrá el edificio: la luz. Para el autor del centro Pompidou, la "verdadera magia" de Santander es su luz, incluso "en un día gris como éste", subrayó durante el acto de la primera piedra.
Además de Diego, De la Serna y Villar Mir, los representantes de la administración estatal, el secretario de Estado de Cultura, José María Lasalle, y el presidente de Puertos del Estado, José Llorca Ortega, elogiaron y agradecieron la labor de mecenazgo que ejerce la entidad que presidente Emilio Botín. También destacaron la unidad en torno al proyecto diseñado por "el primer arquitecto del mundo", el italiano Renzo Piano, y subrayaron la "oportunidad" que supone para romper la barrera entre la ciudad y el puerto.