Acto de clausura del curso escolar en el Patronato Militar de Santoña / Foto: Ana Cobo
El patio interior de la Residencia Militar 'Virgen del Puerto' de Santoña acogió ayer el acto de clausura del curso académico 2011/2012 en el que se han instruido 158 soldado, de los que 136 son hombre y el resto, 22, féminas. Tras completar su formación, que se inició el pasado mes de septiembre, los cadetes abandonaran estos días la villa marinera para presentarse el próximo mes de julio al concurso-oposición para el ingreso en la Academia General Básica de Suboficiales de Lérida, donde continuarán su formación como cuadros de mando del ejército.
Pero no será la única despedida que vivirá esta instalación, más conocida, como el Patronato. El actual director del centro, el coronel Miguel Ortega Ferrández, también dejará en breve su cargo con motivo de su pase a la reserva. Tras el izado de la bandera de España, Ortega se dirigió a los alumnos del curso a los que valoró por su “comportamiento correcto y por las calificaciones obtenidas en las diferentes evaluaciones, muy superiores a las de anteriores promociones”. Por ello, espera que “el nivel de éxito se mantenga un año más”. Y, destacó, que desde 1989 se han presentado a las escala de suboficiales 3.369 alumnos de esta residencia militar, habiendo obtenido 2.772 ingresos.
Durante su estancia en Santoña, los alumnos han combinado su formación militar con la adquisición de conocimientos complementarios de lengua, matemáticas, física, geografía, literatura e inglés, entre otros, sin olvidar su preparación física.
El acto castrense estuvo presidido por el teniente general y jefe de personal del Mando de Tierra, Juan Carlos Fernández Asensio; y la alcaldesa de Santoña, Milagros Rozadilla; así como otras autoridades civiles y militares. En el transcurso de la clausura se procedió a la imposición de condecoraciones al capitán, Tomás Barbado; el subteniente, Ángel Carrera; al personal laboral, Mario Santisteban y al presidente de la Asociación Cultural Santiago, Fernando Cuevas.
Tras rendirse un homenaje a los caídos con la colocación de una corona en el monolito situado en el centro del patio, se interpretó el himno de la Academia General Básica de Suboficiales para concluir la ceremonia con el tradicional desfile de tropa por la Avenida Carrero Blanco.