El presidente de Cantabria, Ignacio Diego, y el embajador de Japón en España, Satoru Satoh, han analizado hoy posibles relaciones futuras entre ambos territorios tanto en el ámbito económico y comercial, como en lo que respecta al turismo y la colaboración entre universidades.
El embajador se ha mostrado convencido de las posibilidades de profundizar en las relaciones económicas y turísticas del país nipón y la comunidad cántabra que, según dice, se parecen mucho.
Y también ha abundado en esta idea el presidente regional, que ha propuesto extender esas colaboraciones al ámbito universitario para que estudiantes japoneses realicen parte de su formación en la Universidad de Cantabria y aprendan al mismo tiempo español.
Diego y Satoh han dado cuenta de estas propuestas en declaraciones a los periodistas tras finalizar un encuentro en la sede del Gobierno cántabro dentro de la agenda del embajador en una visita a la región en la que ha tenido también oportunidad de conocer lugares como Comillas, Altamira o Santillana del Mar.
Satoru Satoh, que en 1978 pasó dos meses en Santander en un curso de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP) y repitió el año siguiente, ha recordado que Cantabria y Japón mantienen ya relaciones comerciales.
Ha puesto el ejemplo de dos empresas niponas asentadas en la región: Nissan, con planta en Los Corrales de Buelna; y Bridgestone, en Puente San Miguel. Y se ha mostrado convencido de que "habrá más posibilidades" de relaciones económicas en el futuro.
También ha augurado un aumento del turismo japonés con destino a Cantabria , una región que, a su juicio, tiene muchos encantos y atractivos para atraer a los turistas se su país, entre los que ha señalado el paisaje, el clima, el medio ambiente o la gastronomía. De hecho, ha considerado que Cantabria y Japón se parecen mucho, en especial, en su gastronomía, por el uso de pescados y mariscos.
Asimismo, ha señalado el gusto de los japoneses por el golf y el atractivo que supone por ello que Cantabria sea la cuna de Severiano Ballesteros.
Para profundizar en estas relaciones turísticas y económicas uno de los momentos clave puede ser la celebración del Año de Japón en España, que se conmemorará desde junio de 2013 a julio de 2014.
El embajador ha explicado que habrá actividades culturales y turísticas, pero también económicas y comerciales, con el fin de buscar encuentros y mejorar las relaciones entre Japón y España. En ese contexto ha apostado por mejorar también la relación entre su país y Cantabria .
En la misma línea, el presidente cántabro ha deseado que la región cobre un "protagonismo" especial en ese Año de Japón en España y aproveche las relaciones económicas ya existentes y el interés de los japoneses por el golf o el patrimonio rupestre para estrechar más las relaciones.
Diego ha destacado que Cantabria "suena" en Japón a través de Severiano Ballesteros, Altamira o su patrimonio rupestre, un conjunto de activos que ha apostado por poner en valor junto a otros más.
Ha propuesto además estudiar posibles relaciones entre la UC y universidades japonesas para que estudiantes nipones cursen parte de sus créditos en la universidad cántabra al tiempo que se forman en español y conocen las capacidades productivas de los recursos humanos cántabros y las condiciones que ofrece la región a las empresas japonesas.