
Fachada de la Iglesia de San Pedro en Escobedo. Foto: DM
El Ayuntamiento de Camargo ha anunciado que abordará la segunda fase de la restauración de la Iglesia de San Pedro en Escobedo, después de que el pasado mes de enero se diera por concluida la restauración de la torre.
El alcalde de Camargo Diego Movellán ha destacado la importancia de esta segunda fase “porque la primera supuso hacer realidad una larga aspiración de los vecinos que son conscientes del valor histórico y artístico del templo”. Además, ha explicado el Alcalde que la segunda fase que se pone en marcha va a eliminar añadidos y a devolver a la Iglesia a su aspecto original.
Va a permitir recuperar la portalada de acceso al templo y el resto de la fachada principal. El objetivo es dar continuidad a la actuación iniciada en la torre del templo y recuperar así la identidad del edificio para devolver todos los elementos constructivos a su estado original. Supone además, una inversión de 29.000 euros que se suman a los 58.885 euros a los que ascendió la primera fase y de los cuales la Consejería de Cultura aportó mediante subvención 29.193 euros.
Si bien el resto del templo había sido ya objeto de trabajos de mantenimiento, la torre presentaba un estado de importante deterioro tanto en su interior como en cubierta y fachadas. Este estado de uno de sus elementos afectaba negativamente al valor del conjunto de una pieza singularmente relevante del patrimonio cultural municipal y regional.
El interior de la torre presentaba un estado semirruinoso debido a la masiva incursión de palomas. A esto se le añade la entrada constante de aguas pluviales que afectaron a la piedra tanto como a las estructuras metálicas y de madera.
Una infraestructura del siglo IX
Esta iglesia presenta tres naves, ábside rectangular y torre a los pies de planta cuadrada. En el interior se conservan tres retablos con imaginería interesante, destacando el mayor. De finales del XVI, con notables esculturas.
Lo más singular de la iglesia lo constituyen las pinturas murales del presbiterio, descubiertas en 1986. En el muro de la Epístola se desarrolla, en la parte superior, la escena del prendimiento de San Pedro, y en los dos niveles inferiores, las alegorías de los Siete Pecados Capitales.
En su exterior fue parcialmente excavada entre 1992 y 1994, una necrópolis que ha sido restaurada y musealizada in situ.