El presidente de Cantabria, Ignacio Diego, ha lamentado hoy que se
suba el IVA porque no cree en la "utilidad" de esta medida que, según dice, tiene un "componente indiscutible de ralentización de la economía".
No obstante, teme que la subida sea "necesaria" para alcanzar el objetivo de déficit, porque los ingresos siguen cayendo y "por más que se estrechen" los gastos, en los que ya se han hecho "notabilísimos esfuerzos", hay que intentar mantener los ingresos y, para eso, cuando la actividad económica se reduce, la "única vía" es subir algún impuesto.
Diego ha respondido así a preguntas de los periodistas sobre el anuncio realizado ayer por el ministro de Hacienda y Administraciones Públicas, Cristóbal Montoro, confirmando que el Gobierno español subirá el IVA y avanzando además un aumento de jornada para los funcionarios.
El presidente cántabro ha recordado que ya se hizo "un sacrificio y un esfuerzo" para elaborar un presupuesto que cumpliera con el objetivo de déficit acotando el gasto.
Pero esas cuentas se elaboraron sobre la previsión de unos ingresos que no se están cumpliendo y que siguen reduciéndose, igual que en los últimos cuatro años.
Según dice, "por más que uno estreche los gastos, si los ingresos siguen reduciéndose, el déficit se sigue generando" y en ese contexto Diego ha indicado que hay que actuar por una "doble vía": seguir ajustando los gastos, e intentar mantener los ingresos con la subida de algún impuesto.
Además, ha señalado que el incremento del IVA es una de las "imposiciones" de Bruselas como contrapartida a las "cesiones" que ha hecho la UE aceptando las condiciones que planteaba España en sus negociaciones.
En este sentido, Diego ha reconocido la gestión del Gobierno de Mariano Rajoy, porque está consiguiendo "todos los objetivos" que fijó el Ejecutivo español: conseguir fondos; hacerlo sin que los avale el Estado; y en plazos que no "ahogan" a las entidades financieras ni a la administración.
El presidente cántabro ha admitido que subir el IVA tiene un "efecto negativo" sobre la economía, porque contiene el consumo, pero también ha señalado que por la vía de los gastos cada vez el margen de actuación es "más estrecho".
A la espera de conocer en esta semana los nuevos ajustes que acuerda el Estado y las exigencias que plantea a las comunidades autónomas, el presidente cántabro no quiere decir que no queda margen, porque sería "renunciar a seguir peleando por el objetivo de eliminación del déficit".
"Tengo que poner a trabajar a todo el Gobierno para seguir buscando el objetivo de reducir los gastos de la administración" de la forma que repercuta "menos" sobre los ciudadanos, ha apostillado.
El jefe del Ejecutivo cántabro ha subrayado que las comunidades autónomas tienen que "intentar cumplir" las nuevas exigencias que se concreten esta semana el Estado en el Consejo de Política Fiscal y Financiera (CPFF).
Para ello, ha abogado por aplicar "todas las fórmulas de racionalización" que se puedan impulsar y ha destacado que hasta ahora Cantabria lo está haciendo "razonablemente bien", con "mucho más control" que otras comunidades, sin rebajar el sueldo a los empleados públicos y sin subidas de impuestos más allá de lo "imprescindible" y "muy limitadas".
El presidente espera no tener que recurrir a nuevos expedientes de regulación de empleo como los aplicados en varias empresas públicas, pero tampoco quiere decir "tajantemente" que no a nada.
"Vamos a intentar seguir haciendo un ejercicio de contención del gasto y aplicar las políticas de recortes de la manera que afecten lo menos posible a los ciudadanos" y al personal de la administración, ha enfatizado.