Se veía venir. Todo indicaba que tarde o temprano Sara Carbonero iba a perder los nervios después de que haya sido cuestionada por su trabajo un día sí y otro también. La Eurocopa fue la gota que colmó el vaso. Si ya había sido criticada por el puesto que ocupa en Telecinco desde que se conociera su noviazgo con Iker Casillas, la famosa pregunta a Iniesta y los comentarios que realizaba durante las retransmisiones de los partidos de la selección española, hicieron que la periodista haya estado en el punto de mira desde hace un mes.
Todo el mundo ha opinado sobre ella. El último, José María García. El veterano periodista opinó hace unos días que es "espectacular por su físico, se desenvuelve bien, le quiere mucho la cámara", pero "no es una brillante periodista, no es una triunfadora". "Que está buena sí, que es buena no", apuntilló. La reconocida periodista Angels Barceló también habló sobre el tema y denunció que ahora "el físico es lo que tiene más peso en televisión. Hay un perfil de mujeres que ya no tenemos espacio".
Carbonero, sin embargo, aparentaba estar tranquila. Conocía a dedillo las críticas que estaba recibiendo, pero intentaba que no le afectasen, y menos ahora que se iba de vacaciones. Las famosas vacaciones de las que habló con Iker Casillas en la última entrevista de la Eurocopa y que las consideraban "muy merecidas". La tranquilidad se acabó el pasado fin de semana. Sara e Iker paseaban por una zona de bares de Boadilla del Monte, cuando un grupo de paparazzis empezaron a fotografiarlos. La periodista acabó perdiendo los nervios e intentó quitarle la cámara a uno de ellos. El resto, viendo la exclusiva que tenían entre manos, no escatimaron en 'disparos' e inmortalizaron la escena desde todos los puntos de vista.
El resultado gráfico de este enfrentamiento ha sido publicado por Dagbladet.no [
VEA LAS FOTOS AQUÍ], un medio noruego que se ha hecho con los derechos de publicación de las jugosas instantáneas tomadas por una agencia española, que a su vez se las ha vendido a una agencia sueca.