Íñigo Joaquín de la Serna Hernaiz (Santander, 1971) posiblemente no imaginó que dejar su carrera profesional de ingeniero de Caminos le llevaría, en trece años, a presidir el órgano que agrupa a la mayoría de las instituciones locales españolas, en un momento "crucial" para estas entidades.
El alcalde de Santander es desde hoy, según acuerdo de la Asamblea de la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP), presidente de este órgano, al que llega en una época en la que los municipios, diputaciones, cabildos y otras instituciones locales se enfrentan a uno de los más significativos cambios en su forma de gestión.
Este ingeniero de Caminos, Canales y Puertos, dedicado en su actividad profesional durante cuatro años a las obras hidráulicas, recaló en el mundo de la política de la mano del consejero de Medio Ambiente de Cantabria José Luis Gil, que le nombró responsable de su Gabinete.
Durante cuatro años tuvo que ayudar a gestionar, en este cargo, distintos cambios en la política medioambiental cántabra y alguna situación "adversa" como la crisis del Prestige, una labor que le llevó a que su predecesor en la Alcaldía de Santander, Gonzalo Piñeiro (PP), le tuviera en cuenta para formar parte de su equipo de gobierno, en la legislatura 2003-2007.
De la Serna pasó a ocupar la Concejalía de Medio Ambiente, Aguas y Playas de Santander, desde la que inició distintas acciones para incorporar el concepto de "sostenibilidad" a la gestión municipal.
Sin embargo, su carrera política no se quedó en lo municipal, ya que sólo un año después de ser nombrado concejal, Íñigo de la Serna fue elegido vicesecretario general del Partido Popular en la región, durante el Congreso en el que el actual jefe del Ejecutivo cántabro, Ignacio Diego, llegó a la Presidencia de esta formación política.
Además de convertirse en "la mano de derecha" del alcalde de Santander, De la Serna pasó a ser "estrecho colaborador" del presidente del PP de Cantabria y, en dos años, el Comité Electoral del partido decidió -tras anunciar Piñeiro su marcha- designarle como candidato a la Alcaldía de la capital cántabra.
Y De la Serna cumplió con las expectativas de su partido y revalidó, en mayo de 2007, la mayoría absoluta que el Partido Popular ostentaba en el Ayuntamiento de Santander. También fue nombrado, tras esos comicios, diputado regional.
De sus primeros cuatro años al frente del Consistorio municipal, destacaron iniciativas como la candidatura a Capital Europea de la Cultura 2016 -que finalmente no logró Santander-, la adhesión al pacto europeo de alcaldes, la creación del proyecto Ciudades Digitales o su trabajo por fomentar la sostenibilidad municipal.
Pero, en especial, en esa legislatura De la Serna fue una "voz" destacada de su partido en su "confrontación" con el Gobierno de Cantabria PRC -PSOE.
La gestión llevada a cabo en sus primeros cuatro años en la Alcaldía, su buena imagen personal, los proyectos de desarrollo de la capital cántabra en materia de infraestructuras y medio ambiente, y su trabajo por "hacer frente" al Ejecutivo regional pudieron ser "claves" para que De la Serna volviera a lograr el año pasado la mayoría absoluta en Santander, con un incremento de concejales.
Además, su nuevo "triunfo" estuvo acompañado por el regreso al Gobierno de Cantabria del Partido Popular, con Ignacio Diego como presidente, y un gran proyecto para la capital: la construcción del Centro de Arte Botín junto a la bahía santanderina que supondrá casi 70 millones de euros de inversión y un cambio del frente marítimo.
Y, ahora, con 41 años, Íñigo de la Serna -separado y padre de dos hijos- llega a la "Alcaldía de los alcaldes", en sustitución de su compañero de partido, el regidor municipal de Sevilla, Juan Ignacio Zoido, y con un objetivo -según sus primeras palabras- lograr la "unidad" y la "transparencia" en el municipalismo.