Los agentes de la Policía Local de Noja consideran "injustificadas" y "totalmente desmesuradas" las acusaciones que le imputa el Ayuntamiento al sargento jefe del Cuerpo, Agustín Garay, y por las cuales le han
expedientado e inhabilitado por un año de empleo y sueldo debido - según la versión municipal- "a una desobediencia grave a una orden requerida por escrito". De esta manera, los policías nojeños quieren alzar la voz para mostrar su "total apoyo" a Garay a la vez que rechazar la "injustificada" sanción.
Los agentes, a través de su delegado, aseguran que "en numerosas ocasiones han pedido al concejal de Seguridad Ciudadana, Sergio Alonso, establecer un diálogo antes de la toma de decisiones tan graves, que repercutan tanto en la persona como en el servicio al ciudadano que, al final, es el más afectado debido a la falta de policías en las calles del municipio". Algo que -denuncian- no ha sido posible.
Y advierten que "la persecución" del Ayuntamiento de Noja hacia la plantilla de policías no ha acabado con la suspensión de Garay, ya que "otro compañero ha sido amenazado con recibir una sanción de empleo y sueldo por no menos de tres años". La razón que expondría en este caso el Consistorio sería que "ayuda en un local de copas que regenta su pareja, considerándolo como una falta de decoro e incompatibilidad con su puesto de trabajo".
Un argumento que contrasta con el hecho de que "varios compañeros (entre ellos algunos concejales actuales) tienen segundas actividades fuera de su horario de trabajo desde hace ya varios años y nunca se ha notificado falta a ninguno".
Ante esta situación, los policías anuncian que, en breve, comenzarán con diferentes movilizaciones que no cesaran hasta que "se solucionen estos problemas" y hasta que "el grupo de políticos que ostenta, a día de hoy, la Alcaldía se dé cuenta que está tratando con un grupo de profesionales". Un profesionales- añaden- que “han aprobado una oposición, labrándose así su carrera profesional como agentes de la autoridad, y que no están dispuestos a que estas personas, que vienen y van en estos cargos, jueguen con su vida y con el pan de sus familias gratuitamente”.