
La iniciativa de Vicente García se ha denominado 'Reto Amica' / Foto: DM
La hazaña es complicada. Nadar los 35 kilómetros que separan por mar a Somo de Laredo no está al alcance de todos, y menos hacer la gesta en alrededor de 12 horas. La llevará a cabo el próximo sábado el nadador cántabro, Vicente García Sommaire.
La iniciativa la ha bautizado con el genérico de 'Reto Amica' en reconocimiento al trabajo que desempeña esta ONG volcada con el respaldo a los discapacitados físicos y sensoriales y cuenta con el respaldo de la Federación Cántabra de Natación, de clubes deportivos y de Ayuntamientos como el de Piélagos -de donde es natural el deportista- Somo y Laredo, origen y destino de tan espectacular prueba. "Todo fue por hablar entre los amigos de lo bonito que sería llegar desde Santander al cabo de Ajo", explica Vicente.
Con varias travesías del Estrecho de Gibraltar a sus espaldas, aquellos deseos en voz alta acabaron convirtiéndose en un imperativo personal. "Al principio era un tema entre nosotros, pero con el paso del tiempo se han ido sumando muchas personas y al final ha tomado esta forma de reto". Por medio, cerca de 35 kilómetros, medidos sobre la pantalla de un ordenador, que pueden ser más debido al errático desplazamiento de un nadador expuesto a distintas corrientes sobre las aguas.
Madrugada
Para evitar en lo posible su influencia, la aventura arrancará de madrugada. "Nuestra intención es partir a las seis de la mañana, y poder doblar el cabo de Ajo antes de las once, para evitar los momentos de mayor fuerza del viento. Estimamos en unas doce horas la culminación del trayecto, aunque todo estará en función del día que haga y de cómo me encuentre", explica con tranquilidad.
A favor de sus posibilidades juega una preparación metódica, en la que lleva semanas volcado, y que le llevan de su trabajo de comercial al agua para entrenar. Un sacrificio que tiene entre las más damnificadas a Gema, su mujer, a quien quiere dedicar todo el esfuerzo que lleva acumulado.
"Mi próximo reto, cuando todo esto acabe, será recuperarle a ella", reconoce mientras se muestra abrumado por las muestras de apoyo que se suceden entre quienes conocen su desafío. "Hay quienes dicen que es imposible, algunos piensan que es pura locura, pero yo me quedo con aquellos que me dan ánimos diciendo que, sólo por intentarlo, ya estoy logrando algo importante".
Hazaña
En términos comparativos, algunos de privilegiada memoria, asocian el reto de Vicente al que protagonizó un 21 de agosto de 1960 el legendario Rodolfo Rodríguez Eguía, quien realizó la I Travesía Laredo-Santander, sobre 42 kilómetros, la más larga de Europa disputada hasta entonces.
Aquella gesta tendrá ahora, si cabe, mayor dificultad habida cuenta de que el nado de Vicente será "a la contra" en gran parte del recorrido. Una decisión que él justifica "en que mi estilo de nadar se adapta mejor a este sentido, ya que me permitirá ir mirando continuamente a la costa, mientras que de la otra manera tendría únicamente el mar como horizonte, lo que es menos estimulante".