Daniela Brik
Jerusalén, 25 feb (EFE).- Los corresponsales extranjeros en Israel son presentados como ignorantes y bobalicones en unos vídeos satíricos que recoge una nueva página web gubernamental destinada a mejorar la imagen de Israel en el extranjero.
En los vídeos el Estado judío es presentado por actores que hacen de corresponsales como un país atrasado, de costumbres arcaicas y del que se trasluce una tendencia a la guerra.
La página web, denominada "Explicando Israel", ha sido creada por el Ministerio de Diáspora y Diplomacia Pública y tiene por objeto ofrecer sugerencias a los israelíes que viajan al extranjero sobre cómo corregir o responder a los mitos más comunes y conceptos erróneos sobre su país.
"¿Cansados de ver como nos presentan en el mundo? Vosotros podéis cambiar la situación", dice el narrador tras cada uno de los vídeos, en los que los supuestos periodistas adolecen de una falta de conocimientos básicos acerca de lo que están informando.
El lema de la campaña también aparece en anuncios televisivos y los vídeos pueden ser encontrados en www.masbirim.co.il.
Ninguno de los vídeos aborda directamente el conflicto entre israelíes y palestinos, principal asunto de la cobertura informativa de los corresponsales en Israel.
Gran parte de la población israelí considera que la prensa extranjera no cubre con objetividad el conflicto, e incluso algunos tachan a esos medios de pro-palestinos.
En uno de los cortos un reportero de televisión describe en inglés con un marcado acento británico a un camello como un "típico animal israelí, empleado por los israelíes para viajar de un lugar a otro en el desierto en donde viven".
Y agrega con un tono de documental de viajes, que el animal "es el medio de transporte de agua, mercancías y munición" de los israelíes.
En otro aparece una presentadora de un informativo de televisión en francés, que abre un avance anunciando "sonidos de guerra" en Israel, cuando en la pantalla de atrás se puede apreciar que se trata de la jornada en que este país celebra su independencia con el lanzamiento de fuegos artificiales.
El tercero muestra a una reportera que habla en español con acento latinoamericano paseando por un parque donde varios israelíes hacen barbacoa.
"En Israel en la mayoría de las casas no existe electricidad o gas, por lo tanto los israelíes continúan utilizando métodos de cocción primitivos como asados al carbón".
Y tras probar un pincho moruno cocinado en una pequeña parrilla dice relamiéndose: "Primitivo... pero delicioso".
La Asociación de Prensa Extranjera de Israel (FPA, por sus siglas en inglés) considera que la campaña "sólo contribuye a crear una atmósfera hostil".
"Estamos muy preocupados sobre cómo se presenta a los periodistas extranjeros en Israel. Esto no colabora a mejorar la situación ya de por sí es muy dura", dijo a Efe el presidente de la FPA, Conny Mus.
Los profesionales de la información extranjeros en este país se quejan de que las autoridades obstaculizan la obtención de acreditaciones de prensa y visados de trabajo, que favorecen la contratación de personal local e impiden el libre acceso a zonas vitales para la cobertura del conflicto.
"Los vídeos son ofensivos, se mofan de nuestra inteligencia y la de nuestros lectores, oyentes o espectadores en todo el mundo", apostilló Mus.
Por su parte, el ministro israelí de Diáspora y Diplomacia Pública, Yuli Edelstein, explicó a Efe que los vídeos, que califica de "burla grotesca", forman parte de una campaña más amplia que tiene como destinatario al público israelí.
"Nuestro objetivo es hacer reír a la gente y ponerla furiosa a fin de que desee colaborar", apostilló antes de matizar que considera a los destinatarios "inteligentes".
Ante las susceptibilidades despertadas afirma que "la gran mayoría del público no lo ha tomado en serio" y que "si hay que analizar el contenido de los vídeos de forma rigurosa se puede apreciar que los actores no pretenden emular a corresponsales sino a presentadores de populares programas televisivos".
La iniciativa pretende llamar a los israelíes a contar la realidad del país, donde "el conflicto ocupa sólo el 10 por ciento".